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Zapatero conmina a Draghi a impulsar un programa de compra de deuda soberana en el mercado secundario para estabilizar las primas de riesgo de España e Italia. |
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José Luis Rodríguez Zapatero abandona este martes de forma
fugaz su retiro para echar un capote al Gobierno de Mariano
Rajoy y lanzar unos cuantos dardos al Banco Central Europeo, que a él
ya le dio muchos quebraderos de cabeza en el pasado. Y lo hace, a pesar de que
prometió que no se inmiscuiría en política tras su salida de La Moncloa, por la
"libertad" que le confiere no estar ya en el Ejecutivo y porque está convencido
de que "estamos en la hora más decisiva para el futuro del euro y, por tanto,
para el bienestar futuro de todos los países que lo
compartimos". Así lo justifica en un artículo que publica en las
páginas de El Mundo al hilo de las "14 mágicas palabras" -así
las define- que el presidente del BCE, Mario Draghi pronunció
el pasado jueves, cuando se mostró "dispuesto a hacer lo que fuera necesario
para preservar el euro" y añadió: "Créanme, será suficiente". Compromiso que,
según el expresidente, debe materializarse este jueves, cuando
Draghi comparezca después de la reunión de su Comité
Ejecutivo.
A juicio de Zapatero, ese anuncio
debería consistir "en un programa de compra de deuda soberana en el mercado
secundario para estabilizar las primas de riesgo de España e Italia en una
horquilla en torno a los 200-300 puntos básicos, así como en una reducción del
tipo oficial del dinero". "Si esto sucede -vaticina el socialista- todo podría
empezar a cambiar, para ver, al fin, algo de luz al final de este largo túnel.
Lo deseo de todo corazón". El expresidente le recuerda a
Draghi que la estabilidad monetaria es "competencia" del
BCE, "y si ésta se ve perturbada por las primas de riesgo de los Tesoros
nacionales, el BCE estaría compelido a actuar en los mercados de deuda
soberana". Una teoría que en público y en privado también han venido exponiendo
diversos miembros del actual Gobierno.
A lo largo de su artículo,
Zapatero carga contra el BCE porque hasta ahora "no ha
desplegado toda la capacidad que tiene o que debe tener un Banco Central con
todos los poderes, entre los que se encuentra, como uno de los más
característicos, el de ejercer de prestamista de última instancia, tal y como
actúan la Reserva Federal en Estados Unidos y el Banco de Inglaterra en Gran
Bretaña", que con sus actuaciones "han sido decisivos para la recuperación de la
liquidez, la estabilidad monetaria y la capacidad de financiación de sus
Tesoros". "Si éste hubiera desplegado desde el principio la misma energía
que la Reserva Federal, no sufriríamos la crisis de deuda soberana que hoy
sufrimos", se lamenta.
Poco después suaviza ligeramente sus
críticas: "Es cierto que el BCE ya ha intervenido en los mercados de deuda,
pues adquirió bonos en el mercado secundario (se estima que por un importe de
210.000 millones de euros), pero siempre lo ha hecho como sin querer hacerlo, y
con volúmenes limitados si los comparamos con los que ha movilizado la Reserva
Federal en EEUU y el Banco de Inglaterra. Así no se genera el mensaje que tienen
que recibir los inversores: no se ha hecho una intervención con convicción, por
un tiempo suficiente y en una cuantía necesaria", advierte.
Por último,
Zapatero le recuerda a Draghi que España lleva
"al menos tres años" realizando "esfuerzos de consolidación fiscal y de reformas
sin precedentes, en condiciones muy difíciles, de débil crecimiento o de
recesión, con un gran sacrificio colectivo y con una situación social marcada
por el alto nivel de desempleo". "Ya sabemos bien que sin liquidez para que la
economía reciba oxígeno, los ajustes y las reformas no podrán cumplir sus
objetivos. El sufrimiento, además de creciente, seguiría siendo estéril",
alerta.
Al final del artículo, el expresidente entona un leve mea culpa
que extiende también a todos los países de la Eurozona y a la UE en sí: Se han
cometido errores -de los que, en todo caso, hay que aprender- en el ámbito de la
Unión, desde el diseño mismo de la Unión monetaria, y los países que la
integramos. Los Gobiernos los hemos cometido, y asumo en primera persona los que
corresponden al que yo presidí". Y concluye: "Pero nada de ello exime ahora a
quien tiene la capacidad de tomar decisiones de la responsabilidad de hacerlo".
El jueves se sabrá si Draghi cumple con las
expectativas de Zapatero y del Gobierno de
Rajoy.
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