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Zapatero y Herrera compartieron más de tres horas de mesa y mantel con el dueño del Mesón del Labrador, Cecilio Lera. |
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Últimamente crecen las voces dentro del PSOE que claman por un adelanto electoral, no sólo a nivel público, como es el caso del verso suelto José María Barreda, sino a nivel privado y parece que a José Luis Rodríguez Zapatero no le están haciendo ni pizca de gracia estas variaciones sobre el guión original y oficial de terminar la legislatura.
Quizá por ello aprovechó una de esas comidas "discretas, que no secretas" (Zapatero dixit) que tanto le gustan para fomentar la filtración que le interesa y que por otra parte es lo que se espera que diga.
Y es que el desaparecido presidente del Gobierno reapareció este martes para almozar en privado con el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, en el Mesón El Labrador de Castroverde de Campos (Zamora). La agenda de Zapatero últimamente es meramente simbólica y aparte del viaje a Kazajstan y San Petersburgo de este jueves poco más tiene previsto en su dietario oficial. Porque lo de su paso por las últimas sesiones de control en el Congreso es un papel secundario a favor del "actor revelación" Alfredo Pérez Rubalcaba y sus duelos contra Soraya Sáenz de Santamaría. Vamos, que el presidente apenas si tiene citas políticas en el menú pero se permite el lujo de pasarse tres horas de relajada comida de amigos en un pueblo de Zamora.
Sin ir más lejos, el otro comensal de la mesa de tres era el dueño del restaurante, Cecilio Lera, socialista de pro, alcalde de Castroverde durante ocho legislaturas y amigo personal de Zapatero y Herrera, para más datos.
De hecho, si ambos compartieron mesa y mantel el día en que quedaron constituidas las Cortes de Castilla y León fue porque Cecilio Lera sufrió una enfermedad el año pasado y los dos dirigentes se comprometieron a visitar su mesón cuando se encontrara en plenas facultades.
Fue precisamente Lera el que "cantó" a la agencia EFE que Zapatero le confesó en privado (en un momento en el que no estaba Herrera) su firme intención de agotar la legislatura sin adelantar las elecciones generales, como el pide el PP y un segmento importante de su propio partido: "Que nadie piense que voy a adelantar las elecciones", fueron sus palabras exactas según el relato del restaurador y político. Nada fuera de lo normal, si se tiene en cuenta que Zapatero ha puesto a todos sus hombres de confianza a cantar a los cuatro vientos que no habrá elecciones anticipadas para despejar dudas.
Por lo demás, en la comida de más de tres horas Zapatero y Herrera departieron "muy relajados, a gusto y satisfechos" porque "tienen mucho feeling". "Son dos buenos amigos, para Zapatero soy la columna vertebral del PSOE en la comarca de Tierra de Campos y para Herrera su amigo el rojillo", explicó Lera, quien presume de compartir con el presidente de la Junta la propiedad de "una burrita de tres años" que pace en Castroverde de Campos.
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