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Con la reforma Wert busca reducir la dispersión de los contenidos educativos, que ya era inmanejable. |
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El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte aumenta, a través del anteproyecto
de la Ley de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), su capacidad de decisión
sobre los contenidos comunes de las asignaturas. De esta forma, la eleva al 65%
en las comunidades con lengua cooficial y al 75% en el resto de autonomías, es
decir, diez puntos respectivamente.
"Se trata de reducir una dispersión
de los contenidos educativos que ya era inmanejable y que explica por qué tanto
incremento de recursos para educación ha generado resultados tan modestos",
aseguró el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio
Wert, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde
explicó los principales ejes de este texto normativo. Asimismo, negó que se
trate de una "recentralización" de las competencias autonómicas, sino que éstas
permanecen "intactas" en el
anteproyecto.
Wert concretó que esta
"clarificación" competencial consiste en "residenciar" en el Estado la
legislación básica educativa, el establecimiento de las competencias básicas, de
los criterios de evaluación y de los contenidos en una proporción del 65% en las
comunidades que dispongan de lengua cooficial y del 75% en las que no la
tienen.
A las comunidades autónomas le corresponde, según indicó, la
capacidad de establecer las directrices pedagógicas, la organización de la
gestión educativa y la porción de contenidos que no esté atribuida al Estado; a
los centros, el establecimiento de la metodología pedagógica y la concreción de
los contenidos educativos.
Según Wert, las
"divergencias" educativas entre autonomías es algo que también "preocupa" a la
Unión Europea. Por ello, insistió en la necesidad de aumentar la proporción que
define el Estado sobre los contenidos y establecer un sistema de evaluaciones
"homogéneo", si no, dijo, "no se puede conocer la realidad del sistema
educativo". "Es una competitividad sana; nuestra responsabilidad pasa por la
necesidad de garantizar un mínimo en todas las comunidades autónomas",
defendió.
El ministro, indicó que la reducción de esta "dispersión" se
orienta hacia el "refuerzo" de las asignaturas instrumentales, como son la
Lengua, las Matemáticas, el Inglés y las Ciencias, que, a su juicio, "suponen el
cimiento sobre el que se edifica la capacidad de seguir aprendiendo el resto de
la vida". "Éste es un pilar importante de la reforma", apostilló.
Wert, detalló los ejes de la nueva reforma educativa,
que definició como "eminentemente práctica, sensata, gradual y, desde luego, en
modo alguno, ideológica". Si bien reconoció que desde el Gobierno son
"conscientes" de que esta ley llega en un "contexto difícil", porque se
"detiene" el incremento de los recursos y se pide la "mayor eficiencia" a todos
los actores del sistema educativo, también ha señalado que "tiene necesariamente
que producir una mejora".
300 millones de
euros
Preguntado por el coste de la reforma, el ministro
diferenció entre los costes de implementación, que, a su juicio, van a ser
"nulos" (debido a la compactación de asignaturas, opciones en Bachillerato,
entre otros) y los de consolidación, que estima que alcancen los 300 millones de
euros. "La ley exigirá más inversión cuanto más éxito tenga", afirmó, para
añadir que persigue la canalización de un mayor número de alumnos hacia la FP,
cuyo puesto es más caro que el de uno de Bachillerato.
La Selectividad, fuera
Entre las principales
ejes de la reforma educativa se sitúan las evaluaciones a nivel estatal al final
de Primaria, ESO y Bachillerato, además de una prueba en 3º de Primaria para la
detección precoz de problemas de aprendizaje en los alumnos. Los exámenes de ESO
y Bachillerato serán necesarias para obtener el título y, en concreto, el
segundo sustituirá a la actual Selectividad.
El anteproyecto abre la
puerta a las comunidades autónomas para otorgar conciertos a los colegios de
educación diferenciada por sexos; da mayor autonomía a los centros para
implantar sus propios métodos pedagógicos; y los directores requerirán un
certificado que acredite que han superado un curso sobre función
directiva.
Vuelven las "Sociales" y las
"Naturales"
Aumenta la carga lectiva en todas las etapas de las
asignaturas instrumentales (Matemáticas, Lengua, Inglés y Ciencias); desaparece
de Primaria la asignatura de Conocimiento del Medio, que se desdobla en Ciencias
Naturales y Ciencia Sociales, y se elimina también Educación para la Ciudadanía
en esta etapa.
Además, el Gobierno adelanta a 3º de la ESO los
itinerarios hacia la FP y el Bachillerato, a través de asignaturas optativas,
mientras que estas dos vías estarán completamente diferenciadas en 4º de la
ESO.
Se crea una Formación Profesional Básica, de dos años de duración,
que será obligatoria y sustituirá a los Programas de Cualificación Profesional
Inicial (PCPI), dirigidos a alumnos de 15 años; se introducen asignaturas en la
FP de grado medio orientadas a sectores profesionales y se facilita el paso
hacia la FP de grado superior.
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