Tanto en La Moncloa como en el PP aún escuece la imagen de
Mariano Rajoy teniendo que clausurar apresuradamente y un día
antes de lo previsto el Congreso del PP de Andalucía
-celebrado a mediados de julio- por temor a una emboscada de
los sindicatos. Un presidente que tiene que "esconderse" sólo meses después de
su aplastante mayoría absoluta en las urnas transmite una imagen terrible a la
ciudadanía, reflexionaban por entonces los populares.
Esta vez no habrá
refugios ni puertas traseras. Rajoy ha decidido involucrarse en
las campañas de las elecciones gallegas y vascas todo lo que sus muchos
compromisos internacionales de las próximas semanas -Roma, Nueva York,
Bruselas, Rabat...- le permitan. Se lo pidió el pasado sábado María
Dolores de Cospedal a sus compañeros en la clausura de la Escuela de
Verano del PP: "No permitáis que nadie os eche de la calle",
"salid con la cabeza bien alta". Y su jefe de filas, el primero.
Aunque los viajes institucionales del líder del Ejecutivo han hecho
que a estas alturas su agenda de campaña no esté cerrada sino más bien
cogida con pinzas, ya hay varias fechas reservadas en el calendario,
según pudo saber El Semanal Digital de fuentes populares. El
plato estrella será un mitin que Rajoy, Alberto Núñez
Feijóo y la cúpula del partido -tanto nacional como gallega-
compartirán en la plaza de toros de Pontevedra, circunscripción por la que se
presenta el presidente de la Xunta, el domingo 7 de octubre, dos semanas
antes de las elecciones.
El lugar no está elegido al azar, sino que
tiene gran simbolismo para el PP de Galicia. Es su plaza
talismán. Allí fue donde el 14 de febrero de 2009 cerca de 12.000
simpatizantes y militantes entregados catapultaron a Feijóo
hacia una mayoría absoluta que las encuestas no fueron capaces de vaticinar y
que supuso la primera pica de la reconquista popular que después se
extendió a las europeas de ese mismo año, las municipales y autonómicas de 2011
y, finalmente, las generales de noviembre.
La plaza de toros de
Pontevedra, la ciudad que vio nacer políticamente a Rajoy,
también fue el lugar elegido para celebrar el mitin central de la precampaña de
los comicios de mayo del año pasado, otra fecha memorable para los
populares gallegos. Es por eso que el PP se ha marcado el
reto de que esa cita sirva como golpe de efecto para mostrar el
músculo que sigue teniendo el partido a pesar del desgaste que le están
provocando las medidas del Gobierno. Y para enderezar unos sondeos que no
le aseguran a Feijóo la mayoría absoluta que necesita para
quedarse en la Xunta.
A mayores, el presidente estará de campaña en
su tierra otras dos veces. La primera este mismo sábado, cuando se desplazará a
Orense para participar en un encuentro con la militancia. La otra, en el
cierre de campaña del 19 de octubre, cuando hará doblete entre Galicia y el País
Vasco para dar un último empujón tanto a Feijóo como
a Basagoiti. El lugar de la traca final gallega aún no
está cerrado, el de la vasca será seguramente Bilbao.
Tres y tres, aunque
puede haber algún añadido. Tres serán los actos de Rajoy en
Galicia y tres también en el País Vasco, donde al cierre de campaña en la
capital vizcaína se suma un mitin en Vitoria el 29 de septiembre y un segundo
acto el fin de semana del 13-14 que aún está por concretar. En su entorno dejan
clara una cosa: no utilizará, como no lo ha hecho hasta ahora, el famoso
Falcon para desplazarse a actos de su partido. Cabe recordar que José
Luis Rodríguez Zapatero sí lo hacía, por aquello de que era presidente
las 24 horas del día y todos los días del año (así lo justificaban los
socialistas).
IR
ARRIBA |