Las nuevas incorporaciones mecánicas de la berlina media de Opel tienen un doble objetivo, mejorar el nivel medio de emisiones de toda la gama y poner el precio de acceso del Insignia un poco más cerca del gran público, ya que ahora por apenas 20.000 euros podemos acceder a todo un vehículo del segmento D con una estética impactante y un comportamiento de primera.
Seguro que esto es un revulsivo para las ventas de un coche que lleva ya un año situado en los puestos de cabeza de este ranking, aunque esto es algo que parece no hacerle mucha falta a la casa alemana perteneciente a GM, ya que en el mes de mayo ha alcanzado el 8,5 por ciento de cuota de mercado, un dato sorprendente frente al 6,73 conseguido en el mismo mes del año anterior y cuando todas las marcas se encuentran disminuyendo sus ventas.
El
Opel Insignia recibe versiones mejoradas de su motor
Diesel 2.0 CDTi y un nuevo propulsor de gasolina que recurre a la magia del downsizing y con 1,4 litros de cilindrada ayudados de un eficiente turbocompresor alcanza una potencia de
140 CV con un par máximo de
20,41 mkg. Esta mecánica permite a la berlina de Opel certificar un consumo medio de 5,5 litros cada 100 kilómetros con un nivel de emisiones que se sitúa en los
129 g/km de CO2 y estará disponible con los distintos acabados comunes al resto de motorizaciones.

Dos variantes diesel ecoFLEX
El bloque
diesel 2.0 CDTi del
Insignia ha sido mejorado en diversos aspectos que mejoran su eficiencia, y añade una versión
ecoFLEX de
130CV que se une a la que ya existía de
160. Ambas variantes se ayudan de la
tecnología Start&Stop para incrementar al máximo su eficiencia y cumplirán con la normativa
Euro 5, mejorando todos los valores de prestaciones respecto a los bloques antiguos, que es mucho decir pues ya eran francamente buenos, y aunque todavía no tenemos datos de su consumo, teniendo en cuenta que el actual homologa
5,2 l/100Km seguro que las nuevas versiones bajan de los
5 litros.
La variante pequeña de 130CV es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 10,4 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 209 km/h, mientras que la versión de 160CV baja el registro de aceleración hasta los 9 segundos y se planta en los 220Km/h sin rechistar y a un nivel de revoluciones ridículo gracias a su largísimo desarrollo de cambio. Sorprendentemente los dos motores empatan en el nivel de emisiones que emiten con una fenomenal cifra de apenas 115 g/km de CO2, lo que les exime de pagar ningún impuesto de matriculación. El precio de estas versiones ecoFLEX partirá de los 23.000 euros.