La familia Mini es prolífica en el alumbramiento de nuevos modelos, y como BMW, la casa madre, ha comprobado que la fórmula funciona a la perfección a las actuales versiones de 3 puertas, Cabrio, Clubman y la recién estrenada Countryman, pronto se unirá un quinto miembro con el concepto más lúdico y dinámico de todas, la carrocería Coupé. Biplaza, con un maletero más aprovechable y con una estética impactante, este modelo está en la última fase de pruebas y pronto será una realidad tanto en versión cerrada como en una más que probable versión descapotable. E incluso se habla de una versión del Countryman con este concepto basada en el Paceman.
Bajo el capó tendrán cabida la mayoría de motores de la gama Mini, todos de 4 cilindros y siendo el escalón de acceso la versión Cooper con sus 122CV. El Cooper SD de 143CV será el representante diesel y el Cooper S de 183CV será ideal para los conductores que buscan un dinamismo a toda prueba, mientras que para los amantes de las sensaciones extremas también existirá una versión John Cooper Works con el explosivo motor de 211CV y unos ajustes del chasis de lo más radicales.
Lo más característico de este nuevo Mini de dos plazas es su tradicional estética de tres volúmenes y el maletero con portón, una solución de diseño que en un vehículo con la distancia de ejes tan corta como la de este ciudadano condiciona las líneas del techo. Esa parte trasera tan marcada se une a la deportiva silueta que le confiere su reducida altura, que es 3cm menor que la del Mini de 3 puertas, una imagen que se redondea con el alerón situado tras la luna trasera y que mejora la penetración aerodinámica. A partir de 80 km/h se eleva automáticamente para incrementar la estabilidad.

Acorde con esta imagen de deportivo al uso, el chasis del Mini Coupé ha sido trabajado en todo lo que se refiere a la rigidez y al reparto de pesos para conseguir un comportamiento equilibrado y noble. La dirección es electromecánica y el control de estabilidad DSC es de serie, mientras que en todos los modelos menos el John Works hay que pagar a parte el control de tracción DTC y el bloqueo de diferencial electrónico EDLC.
El interior de este capricho que es el Mini Coupé estará marcado por su condición biplaza, que a base de renunciar a unas plazas traseras utilizables consigue un maletero de considerable tamaño (no sabemos capacidad exacta todavía), sin pasar por alto que tras los dos asientos cuenta con espacio para llevar otros pertrechos personales. La calidad de los acabados y el diseño del panel de instrumentos no presentará novedades respecto al resto de la gama Mini, pues son otra de sus señas de identidad que resultan un valor irrenunciable. Estamos ante un Mini con todas las letras y todo su significado.
