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MIRANDO A OBAMA |
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Mariano Rajoy, con un peso pesado de la Casa Blanca, Timothy Geithner, secretario del Tesoro. |
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UN DESAFÍO ESPECIAL |
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Rafael Bardají - Óscar Elía. El reto de Rajoy. España ante los desafíos internacionales del nuevo siglo. Prólogo de Esperanza Aguirre. Ciudadela. Madrid, 2011. 237 pp. 22 € |
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Lamenta Esperanza Aguirre en el prólogo de El reto de Rajoy (Ciudadela) que las líneas generales de política exterior y de política de defensa conforman "un asunto de capital importancia y que, desgraciadamente, suele ser muy poco abordado en las campañas electorales españolas".
También ha sido así en la batalla del 20-N, aunque la crisis de deuda de los países del euro nos ha obligado en los últimos años a familiarizarnos con las decisiones de Angela Merkel, Giorgos Papandreu o Mario Monti como antes ni hubiésemos imaginado, y hasta le hemos puesto cara a ese ilustre desconocido que fue en su momento Herman Van Rompuy.
Con todo, si algo dejan claro en este libro Rafael Bardají y Óscar Elía, miembros del GEES (Grupo de Estudios Estratégicos) y expertos analistas de política internacional y militar, es que la partida de póker que espera a Mariano Rajoy a partir del miércoles va más allá de lo económico. Y así lo ha dicho él mismo en varias entrevistas, al señalar que la política exterior será su segunda gran prioridad tras la recuperación del crédito a familias y empresas y del empleo.
No somos nada, pero aún podemos serlo
El nuevo presidente del Gobierno tendrá que replantear la diplomacia de su país con dos premisas que los autores van explicando en cada área geoestratégica: uno, la nada absoluta a que nos han reducido en el mundo José Luis Rodríguez Zapatero, Miguel Ángel Moratinos y Trinidad Jiménez; dos, la indefinición con que se presenta el futuro, con el planeta en un proceso de transformación como no se ha conocido desde la Segunda Guerra Mundial (superior con diferencia al de la caída del Muro de Berlín).
¿Podemos imaginar, por ejemplo, lo que será un mundo donde Estados Unidos no tenga la última palabra? No vive nadie menor de ochenta años que recuerde algo similar. Y es inexorable que suceda, pues como explica el texto, además de que Barack Obama no quiere ser la primera potencia, quien le suceda, si es que no es él mismo, no podrá serlo aunque quiera. No estará de más recordar que en julio pasado estuvieron a escasos minutos de la bancarrota. Y Obama, que (en algo tenía razón Leire Pajín cuando anunció su conjunción planetaria) es un calco de Zapatero, no ha aprendido la lección.
Además, organismos como la ONU o coaliciones como la OTAN han demostrado que son incapaces de sustituir ese liderazgo. Caminamos hacia un mundo multipolar, y el capítulo expresivamente titulado ¿Dónde están todos? detalla por qué España no podrá confiar sus intereses al simple consenso dedidido por otros, como hemos hecho en los últimos treinta años salvo en la segunda legislatura de José María Aznar, cuando por primera vez nuestro país tuvo voz propia en el mundo.
Invertir en Defensa
Más que nunca desde 1953 (cuando Francisco Franco imprimió un giro diplomático novedoso a nuestra Historia con el acuerdo con Dwight D. Eisenhower y salimos del vasallaje anglofrancés), Rajoy se verá obligado a elegir compañeros de ruta, definir alianzas sólidas y asumir riesgos que hoy no prevemos. Bardají y Elía insisten en la vinculación entre política de Defensa y relaciones exteriores: para "recuperar la credibilidad estratégica" habrá que buscar "unas capacidades militares que realmente tengan algo que aportar". Menos inflación legislativa y más inversión en medios materiales y humanos, es decir, lo contrario de lo que han hecho José Bono, José Antonio Alonso y Carme Chacón... pero también Gobiernos anteriores.
He aquí el recorte presupuestario que han sufrido nuestros Ejércitos en términos de porcentaje del PIB:
1985: 2,19% 1990: 1,74% 1995: 1,19% 2000: 0,99% 2005: 0,84% 2011: 0,68%
Sin embargo, en términos de porcentaje del presupuesto de Defensa sobre los Presupuestos Generales del Estado, tenemos esta evolución que sí marca la diferencia entre Aznar y Zapatero:
2000: 4,88% 2004: 5,75% 2010: 4,10%
En cuanto al periodo Chacón, en euros constantes el presupuesto bajó un 9% en 2010 respecto a 2009, y un 18% en 2011 respecto a 2010. Los programas de modernización están sin pagar, la I+D (crucial en Defensa) no tiene recursos y la "espina dorsal de las Fuerzas Armadas españolas se mantiene gracias a los programas adoptados entre 1996 y 2004: el Eurofighter, el avión de transporte A-400, las flamantes fragatas F-100, los submarinos S-80 y los carros de combate Leopard". Para 2020 casi todo estará obsoleto.
Crisis institucional y moral
Junto a todas estas reflexiones -que permiten al lector un repaso completo a la situación política de los cinco continentes, con criterios muy a tener en cuenta-, Bardají y Elía valoran también la crisis institucional y moral que padece nuestro país, de la cual, en el fondo, las penurias descritas no son sino la manifestación más sensible desde el punto de vista del prestigio del Estado.
Desde 1975 (desde 1978, si queremos excluir la Transición que pilotó Adolfo Suárez) nunca recayó sobre una persona tanta responsabilidad colectiva de futuro como la que le toca a Rajoy. No controla muchos resortes -el euro es un polvorín-, pero sí otros -su inmenso poder territorial-
¿La mayor ventaja? Que puede abordar los problemas en su conjunto, porque le llegan todos interrelacionados. Aunque no lo parezca, romper el aborto, repristinar la educación, invertir en aviones de combate o acabar con el paro, van en el mismo pack. Que sea para bien.
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