Tras la enorme aceptación del prototipo presentado en el último SEMA Show, Chevrolet se ha lanzado y ya tiene listo para su homologación el paquete 1LE que convierte al Camaro en un verdadero carreras-cliente enfocado a las competiciones de turismos norteamericanas. Gracias a los refuerzos de la parte ciclo y a su desempeño mecánico, este modelo será capaz de aumentar en 1G las fuerzas a las que someterá a su piloto.
Bajo el capó se aloja un motor 6.2 LS3 V8 de
426CV de potencia y
569Nm de par máximo, que si bien queda lejos de los
580CV del
ZL1, asegura muchas sensaciones. La caja de cambios es una
Tremec TR6060-MM6 con ajustadas relaciones pensadas para su uso en circuito, lo que refrenda su concepción de deportivo de carreras con homologación de calle que puede mirar al
Corvette a los ojos.
Los nuevos ajustes del chasis incluyen barras estabilizadoras de mayor grosor o llantas de 20” de diez radios y color negro mate diseñadas originalmente para el
ZL1. Los neumáticos serán unos pegajosos
Goodyear Eagle Supercar G:2 285/35 ZR20. La dirección asistida eléctrica o el sistema de escape con dos modos de uso, confort o sport, son otras argucias prestadas por el
Camaro más radical.

Chevrolet se encuentra gestionando la homologación de este deportivo por parte de la SCCA (The Sports Car Club of America) en la categoría de turismos de Stock Touring Car, una medida que permitiría a corredores amateur competir en torneos nacionales y regionales en Estados Unidos. Definitivamente tenemos mucho ejemplo que tomar a este lado del atlántico si queremos fomentar la pasión por el automóvil. De momento este modelo no llegará a Europa.