Merkel piensa como Obama y Zapatero sólo prepara su desquite
El viernes por la noche, con una cena de los jefes de Gobierno, se abre la conferencia de Washington con una única sesión plenaria de cinco horas a lo largo de la jornada del sábado.
ALEMANIA, EN RECESIÓN
Angela Merkel, como el resto de miembros europeos del G-8, espera el mensaje que devuelva de una vez la confianza a los mercados y cierre todo tipo de incertidumbres.
Barack Obama no estará presente, como ya adelantó, ni mantendrá contactos personales con ninguno de los asistentes. Deja todo este asunto en manos de sus asesores y espera posteriormente toda la información de manos del propio George W. Bush, anfitrión de la reunión.
Los jefes de Gobierno europeos, especialmente Angela Merkel, acuden con preocupación a esta reunión. Este jueves, la Oficina Federal de Estadísticas de Alemania confirmó la entrada en recesión de la que es la mayor economía europea. En el tercer trimestre del año, el PIB alemán registró una contracción del 0,5%, que venía precedida de un crecimiento negativo del 0,4% en el segundo trimestre.
Merkel, y el propio presidente Nicolas Sarkozy -pese a su frase feliz de la cita para hablar de la "refundación del capitalismo"- aguardan un proceso similar al que sucedió en el encuentro de Bretton Woods en 1944: la reunión de grupos de trabajo formados por expertos. Pero ambos desean y esperan, al igual que Obama, ausente en la reunión, que haya una declaración de principios para devolver la confianza a los mercados y transmitir la voluntad política de una reforma en profundidad del sistema financiero.
¿Es eso lo que busca José Luis RodríguezZapatero? ¿No ha pensado el presidente en la dificultad de conciliar intereses en un grupo con presencia de países tercermundistas como Indonesia o emergentes como China e India junto a las potencias del capitalismo avanzado? ¿No conoce la complejidad de los entresijos de temas que pasarán a la agenda de expertos? ¿Cree, como Cristina Fernández de Kirchner, que una crisis de falta de confianza se debe combatir añadiendo más ansiedad a los mercado?
Tanto en sectores políticos como económicos españoles preocupó y preocupa, en vísperas de estas reunión, el documento preparado por el PSOE -Es tiempo para políticas socialdemócratas- hablando de la muerte de la "ola neoliberal a la que nos subió Aznar" y apostando por "la socialdemocracia para un modelo sostenible de desarrollo". En este documento, salido según todos los indicios de la pluma de José Blanco, se dice que la actual crisis salió de la cocina de los 80, "por la revolución conservadora de Ronald Reagan en EEUU y Margaret Thatcher en el Reino Unido, simplificada en la idea de menos Estado y más mercado, que se erigió en el instrumento político del neoliberalismo".
Mariano Rajoy recordó en vísperas de esta reunión, como señaló El Semanal Digital, que Zapatero acude como presidente del Gobierno de España y no como secretario general del PSOE destacando que quien anteponga la ideología se hará un flaco favor a sí mismo, a lo que esperan los mercados, y correrá el riesgo además de hacer el ridículo.