Francisco Camps, presidente de la Generalitat, se ha enfrentado
a su primera comparecencia pública tras conocerse el auto que mantiene que
existen "indicios racionales de delito" en la trama valenciana del Gürtel del
juez Baltasar Garzón. El "amargo trago" de
Camps ha tenido lugar en Algemesí durante una presentación del
"Plan Confianza" de apoyo a los municipios valencianos que ha servido para
escenificar precisamente la confianza que el presidente alberga sobre su propia
inocencia. Paco, muy bien acompañado por un nutrido grupo de
alcaldes, ha manifestado que "no hay cosa más grande que ser presidente de la
Comunidad Valenciana".
Digo que el trago ha sido amargo porque nadie
puede negar que su comparecencia, marca por la presencia masiva de medios de
comunicación comparable a la expectación suscitada este lunes por
Cristiano Ronaldo, no ha sido cómoda por el aluvión de flashes
y miradas pendientes de lo que podría decir, o no decir, el presidente. Tan
numerosa era la presencia mediática que el presidente valenciano ha ironizado
sobre el interés suscitado por su "Plan Confianza". Y honestamente creo que ha
ganado este primer asalto y ha mostrado un optimismo francamente envidiable.
Asegura Camps estar "muy contento porque la verdad está más
cerca que nunca" y pronostica que "quedan uno o dos escaloncitos para que esta
situación tan extraña y estrafalaria sea pasado".
Camps, al poco de iniciar su intervención, ha despejado
cualquier tipo de dudas sobre su continuidad afirmando que no piensa dimitir y
añadiendo que "va a ser para mí un placer seguir durante los próximos años
directamente y muy de cerca el desarrollo del plan económico puesto en marcha
por el Consell". El presidente ha agradecido el apoyo de los valencianos "saber
que tengo el cariño del pueblo que me ha dado democráticamente el apoyo me da
fuerzas para continuar, porque la fuerza de la democracia se lleva por delante
cualquier otra cuestión y hace que los obstáculos sean menores".
Para
condimento final de esta ensalada irrumpe Rita Barberá y de
manera contundente afirma que "si a Francisco Camps con tanta
pulcritud se le quiere implicar; pido a la Justicia que de manera inmediata abra
diligencias sobre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez
Zapatero, por la anchoas que sistemáticamente le obsequia
Miguel Ángel Revilla (presidente de Cantabria) cada vez que
visita La Moncloa". Las "anchoas son un producto muy caro" ha sentenciado
Barberá que, por cierto, ha dicho que no se plantea ser la
sustituta de Camps.
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