El "sastrecillo mentiroso" o un juez serio y discreto son las principales
novedades de las últimas horas en la trama montada contra el PP
y bautizada como "caso Gürtel". Puedo asegurar que hoy todo el
PP, incluido los imputados Francisco Camps y
Ricardo Costa, puede dormir tranquilo porque se ha conocido qué
magistrado toma las riendas en Valencia de las cinco cajas de sumario remitidas
por Baltasar Garzón.
José Flors es el
hombre del momento. En él recae la responsabilidad de redactar el auto que
determine si el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana actúa
judicialmente tras conocer la instrucción de Garzón. La sala de lo Civil y
Penal, y según la versión oficial del TSJ valenciano, ha designado a
Flors "en cumplimiento estricto de las normas de reparto".
Y puedo asegurar que si los presuntos imputados no tienen nada que
esconder están, ellos, ante una excelente noticia porque estamos hablando, sobre
todo, de un magistrado serio, ecuánime, eficaz y exquisito en la aplicación de
las leyes. Sus propios compañeros lo definen como "un juez sin afinidad política
alguna" y destacan que "es la antítesis de Garzón porque a
Flors no le gustan nada los numeritos". Además, y eso lo aporto
yo, este magistrado huye de las cámaras, flashes y notoriedad en los medios de
comunicación.
En cuanto a su carrera profesional, José
Flors es un juez adscrito a la asociación profesional Francisco de
Vitoria y recientemente ha sido el encargado de la instrucción de una querella
–que ahora se ha resuelto con el archivo- que interpuso Eduardo
Zaplana contra dos diputados socialistas por entender el ex presidente
que se había cometido un delito contra su honor. Anteriormente, en el año 1997,
fue el encargado de instruir la causa por un delito fiscal contra el ex
conseller de Obras Públicas con Zaplana, Luis Fernando
Cartagena.
Con la designación de este magistrado los inocentes
pueden dormir tranquilos.
IR
ARRIBA
|