El presidente valenciano, Francisco Camps, tiene por delante un tranquilo congreso regional…¡quién se lo iba a decir a él hace sólo unos meses cuando afilaban dientes, cuchillos y hasta cucharillas de plástico los chicos del Zaplana Team! Sin embargo, y pese a lo pacífico de la cita, no será un cónclave sencillo ya que el PP valenciano necesita reinventarse -ya sin enemigos internos que siempre aportan un "extra" de concentración- tras más de 5 años de acción de Gobierno, con el desgaste que ello conlleva. El PP valenciano necesita reforzar discursos (en algunos casos renovarlos) y precisa igualmente un cambio en algunos de sus dirigentes.
Vamos por partes. El secretario general, Ricardo Costa, dejará de serlo tras el congreso y eso no quiere decir que no haya hecho bien su labor, sino que está amortizado. Cierto es también que algunos dirigentes (este podría ser el caso de los presidentes provinciales de Valencia y Alicante, Alfonso Rus y Joaquín Ripoll) quieren forzar su salida de la secretaría general. El cese de Ricardito llevaría consigo un ascenso tan digno como una conselleria del Gobierno de Camps, algo a lo que siempre ha aspirado el castellonense. Ello forzaría, a su vez, una remodelación del Consell.
En esa remodelación se despejarían varias incógnitas sobre el futuro de personas como Gerardo Camps, actual vicepresidente económico que podría seguir los pasos madrileños de Esteban González Pons o un, al parecer, cada vez más alejado de la estela presidencial, Vicente Rambla. La renovación autonómica podría beneficiar al castigado sector "campista" alicantino, que hasta la fecha ha visto poco recompensada su arriesgada, en territorio hostil, fidelidad hacia Francisco Camps. Sea como fuere lo cierto es que la remodelación del Consell está más que cocinada.
Y volviendo al asunto del secretario general, el recambio tiene que ser, a la fuerza, un alicantino o alicantina. Son muchas las incógnitas por despejar en este sentido porque el elegido, elegida, tendrá mucho que ver con el candidato que al final prefiera Camps para enfrentarse en el congreso provincial alicantino al actual presidente, Joaquín Ripoll. Mercedes Alonso tiene todas las papeletas para medirse a Ripoll, pero si al final hay pacto con el actual presidente provincial, algo que no es en absoluto descartable, la ilicitana Alonso sería la nueva secretaria general del PPCV. Ojo porque tampoco habría que descartar para este puesto a la estrella emergente del "campismo" alicantino, la edil Sonia Castedo.
Sin despejar la ecuación del nombre final para la secretaría general, lo que tiene claro Francisco Camps es que, sí o sí, el número dos del PPCV tiene que ser alicantino por muchos motivos… entre ellos el de alejar los fantasmas del excesivo "valencianismo" de los populares, fantasma que espantó a la perfección Eduardo Zaplana.
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