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Y SIN COMPROMISO |
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Feliz de la vida se muestra Anita Obregón. Pero no es todo tan bueno como intenta hacernos creer. |
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Anita Obregón está triste, qué tendrá la bióloga. Para esa pequeña parte de España que todavía no se haya enterado esta actriz, eternamente joven, atraviesa eso que llaman mal de amores. Su relación con el polaco que la ha acompañado durante los últimos diez meses, Darek, ha llegado a su fin. Y, por lo que nos cuentan, más por los deseos del ex stripper que por los de Ana.
Nos dicen que la bióloga al darse cuenta de que su hombre no se comportaba como siempre - ya no era el mismo y estaba más frío que nunca- habría forzado la ruptura. Quizás con la intención de no tener que pasar por el amargo trago de que la dejasen y con la finalidad de poder contar que ella ha sido la que rompió con el modelo.
Y es que las dotes para la actuación que tiene la Obregón son mucho mejores de lo que nos creíamos. Es capaz de pasearse por los platós de Telecinco, de mostrarse estupenda ante la prensa y salir a cenar con diferentes amiguitos con una enorme sonrisa y una felicidad demasiado marcada y ostentosa.
Todo para dejar patente que no está triste y que es feliz habiendo recuperado la soledad en su vida. Pero, lo sentimos, no nos creemos que esa independencia sea buscada y, menos aún, que esté feliz con ella.
Si no a qué viene disfrutar con las especulaciones que la relacionan con Adans Pérez, ex marido de Estefanía de Mónaco, o con Javier Rigau. Éste último, empresario catalán y eterno comodín de las mujeres maduras; léase Gina Lollobrigida o María Teresa Campos.
Rumore, rumore
En el comunicado que emitía la Obregón para hablar de su ruptura con el polaco, insistía en que los motivos de la ruptura han sido el agobio que vive a diario y las numerosas especulaciones sobre su vida privada, crisis y posibles engaños. Por eso, según ella, cortó con Darek. Si así fuera, no llegarían a los medios de comunicación tantos rumores sobre la vida privada del polaco y de la forma que tiene de comportarse, ¿no?
El caso es que en los mentideros rosas ya se empieza a oír que Darek ha recibido ofertas de 75.000 euros por una visita a un plató de televisión, que ha ganado gracias a Ana 300.000 euros, que ha tenido que abandonar su casa e, incluso, el gimnasio al que iba con la bióloga. Y todo podría ser por la presión que la bióloga, despechada, empieza a ejercer sobre el polaco y sobre el entorno en el que éste vive.
Pues si es cierto, más vale que no le hostigue tanto. Que Darek sabe mucho y calla más aún. Y a ver si ahora que puede elegir sus contratos sin que Anita le dirija, va a gestionar alguna que otra exclusiva.
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