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No va al Parlamento. No nos cuenta qué ha estado pasando en la Oficina de
Zapatero que dirige desde que Miguel Sebastián
fue nombrado candidato socialista a la alcaldía de Madrid. No dice nada de sus
cenas secretas en Roma con el consejero delegado de Enel. Nos nos informa de los
cruces de información entre su oficina de La Moncloa y la CNMV a través de
Carlos Arenillas.
Para contar su
película siempre hay tiempo
Pero, eso sí, el señor David
Taguas tiene tiempo para ir a dar una charla sobre la marcha de la
economía española. Conferencia que, por supuesto, sólo trataba de insistir en el
mensaje lanzado estos últimos días por el presidente del Gobierno en el sentido
de que no hay peligro para la economía y mucho menos para las familias
españolas. "La probabilidad de ajuste duro es cero", dijo. Se basa el señor
Taguas en que de la noche a la mañana se ha producido un cambio
de modelo. Ahora resulta que el sector exterior nos va salvar del ajuste que ya
se está produciendo en la contrucción y que en los últimos días, por no
remontarnos más, han puesto de manifiesto la OCDE y el BBVA. Dos informes que
rebajan considerablemente el crecimiento de la economía española para
2008. Y ya nos dirá el señor Taguas si es que este
organismo y este banco, especialistas en realizar informes sobre la evolución de
la economía, están haciendo un ejercicio fuera de la realidad. La verdad es que
en este momento, y a la luz de los dos papeles que en tres años han salido de
esa oficina, cuesta creer que ahora tengan mejores analistas que nadie. Más bien
diría yo que están pelín intranquilos por cómo se pueden desarrollar las cosas
en los próximos meses y se están poniendo la venda. Y, de paso, tranquilizan a
los ciudadanos, cada vez con sus expectativas sobre el futuro más
negativas.
La realidad del ciudadano de a
pie
Pero, señor Taguas, ¿cómo vamos a estar
tranquilos si no hacen más que salir informes sobre el problema del sector de la
construcción en España y los tipos de interés no van a parar de subir? ¿Cómo
vamos a estar tranquilos si las hipotecas no paran de subir? ¿Cómo vamos a estar
tranquilos si el poder adquisitivo de los salarios está bajando y la bajada de
impuestos no es tal? ¿Cómo vamos a estar tranquilos si el endeudamiento de las
familias está por encima de cualquier cálculo optimista realizado hace apenas
unos años? No nos cuenten milongas y pongan las cosas en su sitio.
Ustedes, ya que se mete a ministro de Economía, no han hecho nada por que el
ciclo virtuoso de la economía española continuara. Se han dedicado a mediar,
entrometerse, zascandilear y no han pensado ni puesto en marcha ni una sola
medida tendente a echar gasolina a la máquina. O eso, o a cargarse aspectos de
las políticas del PP, fueran buenas o malas. Bastaba saber que eran propuestas o
medidas adoptadas y pensadas por el PP. Ahora se encuentran con que
la máquina puede pararse y quizás ya es demasiado tarde para que lo que se les
ocurra consiga apuntalar el crecimiento económico. Quizás las elecciones
generales se adelanten, o no, pero de ninguna manera van a conseguir cambiar la
percepción que ya la mayoría de los españoles tiene sobre su futuro
económico. Lo dicen las encuestas, tanto las del CIS, que por más que las
manipulen, los datos son los que son, como las del ICO o cualquier otra. El
sentimiento positivo que había sobre la buena marcha económica ha caído 12
puntos desde que están ustedes gobernando. Y mientras, su oficina recibiendo
empresarios para torcer la voluntad de empresas que en buena lid quieren comprar
otras.
Un asunto de justicia y de
credibilidad Usted ha hecho, señor Taguas, todo lo posible
por no ir al Parlamento a dar explicaciones de lo que ha pasado en la oficina
que dirige. Menos mal que nos queda el recurso a la justicia. Tendrá que ser en
los tribunales donde nos enteremos de lo que ha estado pasando y de quién,
cuándo, por qué y para qué ha pasado por allí tanta gente a la que convencer de
lo que el Gobierno quería que pasara con el futuro de Endesa. La
verdad es que su credibilidad está bajo mínimos y así es muy complicado -además
los datos no le acompañan- que los españoles se crean su discurso de que aquí no
pasa nada y nada va a pasar. Desgraciadamente para todos, ustedes gobiernan de
la rentas y éstas están tocando a su fin. Se han pulido el crédito de las
instituciones y de la imagen de España cómo país serio al que se podía venir a
invertir si cumplías las reglas del juego. Gracias a ustedes ya no sabemos ni
cuáles son.
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