 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
Miguel Sebastián debe explicar las razones por las que presionó desde La Moncloa para que se nombrase a Maurici Lucena director general del CDTI en el Ministerio de Industria. |
 |
 |
 |
|
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
|
 |
 |
 |
 |
Arriesgado tono de campaña ha escogido el candidato socialista a la Alcaldía de
Madrid, Miguel Sebastián. El ataque personal durante un debate en TVE a
su contrincante popular, Alberto Ruiz-Gallardón, seguro va a volverse en
su contra. ¡Tantas cosas tiene que callar el hasta hace poco director de la
Oficina Económica de La Moncloa y candidato "digital" de Zapatero! Como
su propio compañero de partido y candidato del PSOE a la Alcaldía de Zaragoza,
Juan Alberto Belloch, le ha recordado, "mezclar la vida privada de las
personas en las cuitas políticas" tiene pocos partidarios.
Dice
Sebastián que si ha actuado de tal manera ha sido porque los madrileños
tienen derecho a saber si el Ayuntamiento dio trato de favor urbanístico a
Juan Antonio Roca, principal encausado en la trama de corrupción
investigada en la Operación Malaya, o a alguna persona de su entorno. En fin,
sin palabras. A eso se llama "tirar la piedra y esconder la mano".
Con
todo, y ya que el candidato socialista es firme partidario de la transparencia,
habrá que recordarle, en primer lugar, que todavía adeuda una explicación en
toda regla de los tejemanejes a los que se ha dedicado desde su atalaya
privilegiada en La Moncloa para desbancar empresarios que no se sometían a sus
caprichos, tal como denunció el ex presidente de la Comisión Nacional
del Mercado de Valores, Manuel Conthe.
Pero aún más: Miguel
Sebastián debería también explicar cuáles fueron los motivos que le
empujaron, en el verano de 2004, a presionar al entonces ministro de Industria,
José Montilla, para que Maurici Lucena, a sus veintiocho años,
ocupase el importante cargo de director del Centro para el Desarrollo
Tecnológico Industrial, dependiente del Ministerio de Industria y Energía, sin
otro bagaje que ser amigo suyo, entonces director de la Oficina Económica
de Presidencia, con rango de secretario de Estado.
IR
ARRIBA
|