 |
 |
 |
 |
 |
 |
|
 |
 |
 |
 |
.jpg) |
 |
 |
 |
Cuánto daño le ha hecho a Isabel su malograda relación con Julián Muñoz. |
 |
 |
 |
|
 |
Isabel Pantoja es una de esas mujeres que
levanta pasiones. Y no sólo entre aquellos fans incondicionales que son capaces
de recorrer miles de kilómetros con tal de acercarse a ella o verla en
concierto. También es de las que genera una expectación sin parangón en ciertas
guerras que se le cruzan en la vida.
Nos referimos, cómo no, a uno de los
frentes judiciales más comentados: el caso Malaya. Quedan escasas horas para que
Isabel Pantoja tenga que personarse por su
imputación por supuesto blanqueo de capitales como parte de la citada
investigación. A lo que se suman, los contados minutos que restan para que la
Pantoja se tope, cara a cara, con su ex pareja,
Julián Muñoz, y con la ex mujer de éste,
Mayte Zaldivar.
Aquí van a saltar
chispas. Y como no somos los únicos que estamos deseando verlo, se ha previsto
el montaje de un dispositivo de seguridad que ni la reina. Se prevé tal
avalancha de gente que, según fuentes judiciales, es mejor preparar, que curar.
Hasta Málaga se acercarán detractores, fans apasionados de la
Pantoja y, seguro, su hijo Kiko
Rivera; que estará al lado de su madre como buen retoño y futuro padre
del bebé que espera Jessica Bueno. Incluso hay
fans que se han organizado para fletar autobuses que les lleven hasta la Ciudad
de la Justicia de Málaga. Todo por estar junto a la tonadillera.
Es un
día complicado para Isabel. Ha superado la tensión de los
últimos meses, pero le queda la que acumulará en su visita del jueves a los
juzgados, Isabel se juega mucho en este juicio. Una posible pena de cárcel y una cuantiosa suma en concepto de multa.
Ahí es nada.
Menos mal que el Ayuntamiento andaluz tiene ya experiencia
en dotar de seguridad un entorno en el que se juzgan causas importantes. Unas
normas de control, comportamiento y vigilancia parecidas a las de los partidos
de la Eurocopa.
La han
liado
Y, hablando de fútbol, cómo no hacer referencia a
una de las máximas protagonistas de estos días de calor y de deporte nacional.
Nos referimos, claro está, a Sara Carbonero.
La novia de Iker Casillas, harta de las
críticas que se han vertido contra ella, ha respondido a través de su columna en
Marca a la chanza a la que la han sometido en Twitter.
Lo califica
incluso de Inquisición y Edad Media. Todo, por verter, como ella asegura,
críticas desde el anonimato, haciendo alusión a los chistes que alberga el
hashtag #graciasSara. Parece que no hemos aprendido de aquel famoso
#turismobisbal después de lo publicado por David
Bisbal en referencia a lo vivido por Egipto el pasado año.
Y es que la crítica rápida y pública, y la facilidad con la que se
escriben 140 caracteres, alcanzan a muchos de nuestros famosos. De hecho,
Alejandro Sanz ha sido otro más de los que ha
estado en esa hoguera. Y sino rasquen un poco y encontrarán las últimas críticas
a la intervención de Sanz en el programa de
Julia Otero. Algunas, por falta de
trasparencia y sinceridad, quizás algo merecidas.
IR
ARRIBA
|