Con una carta que cimenta su cocina en las infalibles tapas y el vino por copas que tanto gustan al cosmopolita público madrileño,
Santiago Muller y sus hermanos han desembarcado en Madrid tras haber estudiado en la prestigiosa escuela de hostelería suiza
Les Roches, un bagaje que les ha servido para componer los platos que pueblan la carta de
La Senda de Xiquena, unas obras de arte culinario en miniatura.
En un edificio centenario de la calle Conde de Xiquena haciendo esquina con la calle Prim, un local muy luminoso decorado con trazos limpios basados en tonos suaves y naturales con base en blanco y abundante madera es su localización. Este local puede parecer poco propicio para los amantes de la buena cocina, ya que sus mesas altas no invitan a largas sobremesas, pero es que ese no es su posicionamiento. La cuidada iluminación y unos cuadros a base de telas indias traídas por la progenitora de los hosteleros aportan el ambiente cálido.
La cocina no quiere sin embargo perder protagonismo en
La Senda de Xiquena, y su variada
oferta de tapas y raciones basadas en productos de temporada es su apuesta. La Carta ha sido elaborada por el chef
Fabián Quiles, quien formado también en
Les Roches ha trabajado junto a
Pedro Subijana. En ella encontrarás
ensaladas como la de trigueros con jamón de pato y vinagreta balsámica;
raciones para compartir (croquetas de boletus, crujiente de espinacas y queso, langostinos en tempura con aderezo de wasabi o las siempre socorridas tablas de Ibéricos) y una amplia variedad de
tostas como la de solomillo con cebolla confitada o de paleta con queso brie y rúcula.
En nuestra visita sin embargo la tosta de sardina fue el mejor descubrimiento por su originalidad y frescura. “Cazuelas” como la de pisto casero con huevos de corral o la imprescindible de patatas a lo pobre, trufa y huevos estrellados serán la opción de los que quieran empezar con un plato más contundente, y sus sabores pretenden acercarse a los platos caseros. Las mini hamburguesas, un risotto de boletus que ya empieza a ser conocido entre su clientela, una carrillera de ternera o unos muy castizos callos a la madrileña completan la parte de platos al uso.
La carta de vinos todavía está en desarrollo y de momento sólo cuentan con clásicos que son una apuesta poco arriesgada, pero su intención es ofrecer etiquetas novedosas con precios contenidos. Ello se sumara a sus atractivas referencias de Ginebras, Whiskies de Malta, Rones y Vodkas a precios también anticrisis que hacen del La Senda de Xiquena un sitio ideal para tomar unas copas afterwork sin estrés.
La Senda de Xiquena
c/Conde de Xiquena, 2. Tlf: 91.523.7718
Precio Medio: 22€