Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
El Semanal Digital
23 abril 2014. Actualizado 23:30Director: Antonio M. Beaumont
Ir a la portada       España       Mundo       Economía       Motor       Medios       Deportes separador     Blogs       Reportajes separador Ir a Chismógrafo
   Galería de fotos · Hemeroteca · RSS · El tiempo · Traductor · Callejero · Seguros · Casas
  Buscar  
Síguenos Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter
 
9 de noviembre de 2011  Imprimir este artículo Enviar a un amigo Aumentar texto Reducir texto Compartir: Acceder al RSS Comparte esta noticia en Facebook Comparte esta noticia en Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé Enviar a Digg Enviar a MySpace
SIN RED
Rubalcaba perdió ante Rajoy algo más que el debate: dirigir el PSOE
No es difícil pronosticar que lo primero que hará el candidato socialista la noche del 20-N será presentar su dimisión.

Las secuelas de su cara a cara con Rajoy no le auguran nada bueno a Rubalcaba y han mellado seriamente su liderazgo al frente del PSOE, que parecía indiscutible hasta el lunes por la tarde. Casi nadie del partido, más allá de los "fans" de Ferraz, se siente satisfecho con la intervención de su candidato y no son pocos los dirigentes que recuerdan este dato demoledor: es la primera vez que un líder del PSOE pierde un debate con el PP desde el 24 de mayo de 1993, cuando Aznar sorprendió a González en el primero de sus dos combates. El hecho de que la Prensa haya sido unánime, incluido el diario amigo, en darle la victoria a Rajoy ha reducido bruscamente las expectativas de Rubalcaba de aspirar a la secretaría general en sustitución de Zapatero.

Por el contrario, las posibilidades de Carme Chacón se han disparado y en su entorno ya bulle el deseo de una venganza cercana. Resulta llamativa la rudeza con la que algunos de los periodistas y gurús asimilados al socialismo catalán han tratado la actuación de Rubalcaba. Además, dió la causalidad de que el día del debate, Chacón cobró súbito protagonismo debido al funeral del sargento Moya y, aun a su pesar, le disputó una de las fotos del día al candidato socialista.

Otro grave traspiés de Rubalcaba que no le perdonan los socialistas catalanes y los críticos del resto de España, empezando por Griñán y Tomás Gómez, es haber resucitado el PSOE del pasado en los ectoplasmas de González y Guerra. La irrupción de los abuelos Cebolleta en la campaña ha producido una sensación general de ridículo y desánimo. Si el candidato socialista cree que con la conjura del Imserso evitará la debacle el 20-N, lo más probable es que también él sea jubilado por los cuadros jóvenes que vienen pidiendo paso. De hecho, no es difícil pronosticar que lo primero que hará Rubalcaba la noche del 20-N será presentar su dimisión.

Lo cierto es que, abandonada toda esperanza de que el PSOE impida la mayoría absoluta de Rajoy, el socialismo catalán que aglutina Carme Chacón y el de otras demarcaciones territoriales han empezado a afilar sus navajas cachicuernas para el día después de la catástrofe. Saben que les esperan no menos de ocho años de larga travesía, así que no están dispuestos a que les conduzca un dirigente que siempre fue un brillante segundo de a bordo, pero un pésimo líder. El futuro que empieza el 21-N es de otros, no del que perdió el debate con Rajoy.

Por lo demás, con el llamamiento a filas de los reservistas González y Guerra se ha exteriorizado el ensañamiento que practican a Zapatero y sus ocho años de gobierno. Esta especie de vacío moral y físico que le ha hecho Ferraz, relegándolo a la trastienda y al triste papel de ir pidiendo perdón por los pueblos, ha tenido un efecto deplorable más allá de las sedes del partido. Al final, "Bambi" no se hizo el rey del bosque, como reitaradamente nos relataba Zapatero, sino que fue abatido por sus propia camada disfrazada de cazadores implacables. Que la "Ceja" haya abandonado en la cuneta a quien tanto hizo la pelota entra dentro de la lógica del mundo de la subvención y el compadreo. Pero que ese mismo comportamiento lo replique su propio partido revela, además de crueldad innecesaria, una injusticia manifiesta.

¿Te ha gustado este artículo? Coméntaselo a tus amigos y conocidos:
en twitter


ACCESO DIRECTO
http://www.elsemanaldigital.com/blogs/
ARCHIVO


PUBLICIDAD

Publicidad / Contactar / Quiénes somos / Estadísticas
Copyright © El Semanal Digital, S.L. ® El Semanal Digital es una marca registrada. Derechos reservados. España. 2006
Oficina central: C/ Sopelana 11, Oficina 201, 28023, Madrid. Teléfono: 91 4585773 - Fax.: 91 3077652
Política de información / Política de privacidad / Aviso legal /  RSS
  Auditado por Comscore