La conferencia de Paz en San Sebastián esta
copando todos los espacios informativos de principios de esta semana. Junto a
esta pantomima, se ha llevado a cabo la marcha de los indignados este 15 de
octubre y el congreso Global Progress por iniciativa de la Fundación Ideas
cercana al Partido Socialista.
A España han acudido esta semana una autentica
pléyade de prohombres de la izquierda global progresista, por una parte contamos
en San Sebastián con "eminencias" como Kofi Annan, Eguiguren
o Gerry Adams haciendo el rendibú a los horteras de Bildu
con el proyecto de ETA debajo del brazo, por otro lado en Madrid en el congreso
Global Progress tenemos, entre muchos más, al ex
presidente de Brasil, Luiz Ignacio Lula da Silva, y los ex
primer ministros de Gran Bretaña, Gordon Brown, Italia,
Massimo D´Alema, y Hungría, Gordon Bajnai, así como el
presidente del Partido Socialista Europeo, Poul N. Rasmussen,
hablando de las virtudes de Rubalcaba y del proyecto
globalizador progresista.
Todos en España juntitos para enseñar a los
españoles los beneficios de su proyecto globalizador, además de educarnos en la
tolerancia hacia unos asesinos cobardes que mediante la extorsión y el tiro en
la nuca han llevado a cabo una autentica limpieza étnica en el País Vasco
llenándose ahora la boca de paz, dialogo, ámbito de decisión y democracia
socialista.
España parece ser que se ha convertido en el
ejemplo y la referencia para el progresismo mundial, es decir un país en ruina,
con cinco millones de parados, con una situación social crispada, con una
justicia mediatizada, con unas tensiones con el separatismo galopantes. ¿Este es
el modelo mundial del progresismo? Una nación saqueada, desestructurada,
arruinada, discutida y discutible. Una nación democrática, donde previamente a
sus dos últimas elecciones generales ha habido muertos para modificar los
resultados electorales. Una nación donde la sociedad se pretende cambiar a base
de leyes, donde la justicia es un medio no un fin, donde cualquier valor de
dignidad humana es necesario relativizarlo en pro del progresismo.
De manera particular considero que la connivencia
del PSOE con la conferencia de Paz en el País Vasco no dará ni un voto al mismo
pues aun tengo confianza en el pueblo español, son muchos años sufriendo a esta
gentuza para ahora tener que aplaudir las tonterías de Bildu, estos pro-etarras
si sacaran un importante resultado electoral pues han sido legitimados por la
izquierda moderada. La izquierda se ha posicionado y parece que ya no vive de
los recuerdos de la transición, después de ZP todo será distinto en la izquierda
PSOE y creo que será aun peor.
El PP no tendrá más remedio que tomar posiciones
una vez que gane las elecciones, el que hoy no lo haga tan contundentemente como
muchos querrían se debe claramente a un análisis objetivo en el que se puede
comprobar que los dogmas de la izquierda dominan claramente el imaginario
político-social español y en el caso de la conferencia de Paz los pro-etarras
están deseando que Mariano Rajoy haga declaraciones para arrastrar el voto y
apoyo de la izquierda a sus posiciones. Aparte de algunos obligados tirones de
orejas al PP es necesario dejar constancia de que en un país donde ocurren cosas
como el 11 de marzo o el asesinato de Isaías Carrasco las cosas no son tan
sencillas de hacer, por otro lado las personas identificadas con el centro
derecha deben actuar activamente en la sociedad civil pues además de la política
electoral se puede trabajar en muchos otros ámbitos, copados hoy por la
izquierda, como es el asociacionismo, la cultura, la historia...
Como decía Mayor Oreja en la COPE, "se está
preparando el escenario de una España ingobernable para la derecha" y
esperemos que muchos de los dirigentes del Partido Popular que hoy se apuntan a
la política como si se tratara de un campamento de verano, tengan los
suficientes arrestos para aguantar el envite y defender una España unida,
consciente de su entidad histórica en el marco de Europa y con un lugar
preeminente en el contexto mundial. La victoria de Mariano Rajoy, si se
materializa, no podrá centrarse solo en la aplicación de un programa, una
resolución de problemas sociales o recetas económicas, el Partido Popular se
encontrara de frente con un proyecto de ruptura por parte del separatismo y gran
parte de la izquierda, ese será el momento de los principios, las decisiones, la
contundencia, la verdad y el fortalecimiento de un centro derecha de los
valores.