Eutanasia, aborto, educación: tres trampas más para el PP y Rajoy
El PSOE acelera su programa revolucionario al acercarse las elecciones. Y un cálculo electoral detiene la oposición. ¿Será rentable lo que llaman prudencia? Que responda María Kutz.
CARO ERROR
El PSOE acelera su programa revolucionario al acercarse las elecciones. Y un cálculo electoral detiene la oposición. ¿Será rentable lo que llaman prudencia? Que responda María Kutz.
Cuando un Gobierno va mal en las encuestas tiene dos opciones. Puede optar por
cambiar sus políticas para intentar recuperar el apoyo popular, o puede insistir
en su programa, si cree que no hay nada que hacer y conviene aprovechar el
tiempo antes de perder el poder. José Luis Rodríguez Zapatero y
Alfredo Pérez Rubalcaba han aplicado, en la segunda parte de
esta legislatura, una tercera variante: cambiar algunas de sus políticas
económicas (por orden de Europa, además) y radicalizar su ingeniería social,
léase aborto, eutanasia y demás.
Esto último no es una aceptación de la
derrota, sino la prueba de que conocen muy bien al Partido Popular.
Zapatero y sobre todo Rubalcaba saben que,
aunque llegue al poder con mayoría absoluta, el PP de Mariano
Rajoy es tan prudente como el de José María Aznar y no
va a deshacer las leyes socialistas más polémicas, incluso si personalmente ni a
los votantes ni a muchos dirigentes les agradan. Desde 1996 y 2000 saben en el
PSOE que los cambios que la izquierda introduce están destinados a durar, por
ciertos complejos internos en el centroderecha. Y además, conociendo esos
complejos, Zapatero y Rubalcaba saben que
algunas medidas radicales pueden sembrar el desconcierto en una parte del
electorado popular al no encontrar respuesta clara en los líderes.
El análisis electoral de Pedro Arriola (y su versión
Pepiño/Catalán)
Es conocido y no hace falta repetir en detalle el
análisis electoral de Pedro Arriola. El carísimo consejero
áulico de los sucesivos líderes populares repite hace décadas una versión
ampliada de lo que en Navarra y refiriéndose a Miguel Sanz
llama Santiago Cervera la "teoría del quesito". La idea es
sencilla: los votos de la derecha política y social están asegurados, y por lo
tanto las posibilidades de crecer para conseguir una mayoría están en atraer
votantes de centroizquierda, mejor aún si robados al PSOE. En consecuencia, las
propuestas políticas y las formas de expresión y comunicación deben ser
extremadamente moderadas, entendiendo por no moderado todo aquello que
pueda molestar a un votante de izquierdas hipotéticamente descontento, por
ejemplo, por la crisis.
Aunque he leído y escuchado calificativos muy
duros para este análisis no es tan tonto como parece. Es bastante válido siempre
y cuando sean verdad dos cosas: que la política es lineal
(de-izquierda-a-derecha, sin matices) y que los votantes de la derecha, por
desilusionados que estén, no tienen otro lugar al que ir que al PP (o UPN en su
caso) y que irán además por furor antizapaterista. Lo que pueden conseguir las
iniciativas radicales del PSOE es, precisamente, que esas dos cosas dejen de ser
ciertas.
Qué significa la moderación, en la
práctica
En España hay aborto legal hace muchos años. Y la vida humana, como ha recordado el profesor Luis
Miguez aquí mismo, no es un "concepto discutido y discutible", pero el
hecho es que desde el primer Gobierno socialista se suprimen embriones humanos
impunemente. Es verdad que AP presentó entonces un recurso al Tribunal
Constitucional, y no es menos cierto que el PP lo ha vuelto a presentar cuando
Zapatero convirtió la excepción en derecho. Pero con o sin sentencia el PSOE
sabe que este tipo de medidas le aporta votos de la izquierda más radical, y que
además no son desmontadas por el PP cuando gobierna. El aborto demostró ya en la
generación anterior que la moderación formal y de contenidos, incluso
cuando sí sirve para alcanzar el poder, puede llegarse a convertir en fin y no
en medio, y por lo tanto el PSOE trata de crear así desazón –y quizá abstención-
en los votantes a los que el PP dedica poca atención por considerarlos, vía
"quesito", seguros.
El sábado 20 de noviembre, cuando el Gobierno acababa
de lanzar la que llama "Ley sobre la muerte digna" y ésta llenaba las portadas,
una simpatizante preguntó Rajoy en un mitin en Hospitalet de
Llobregat "¿Y el aborto?". Rajoy contestó en términos
generales, con palabras afectuosas, recordando su oposición a lo que
Zapatero ha hecho pero… sin decir qué hará él cuando
gobierne.
Y el mismo problema se plantea con una larga serie de cosas, de
las que la eutanasia es sólo la más reciente. Pensemos en la legislación
educativa: el conjunto LODE-LOGSE más la autonomía universitaria
y derivados cambió radicalmente la educación en España, y puso más que
en peligro, entre otras cosas, la libertad de enseñanza. A todo eso el PP hizo
sólo modificaciones parciales y tardías, vía por ejemplo una Ley de Calidad que
el PSOE rechazó en las calles y derogó, sin complejos ni moderación, en cuanto
tuvo el poder. Y después ha avanzado más, en su propia dirección ideologizada y
sin sombra de complejos, en la LOE y en el nuevo formato
universitario.
Alfredo Pérez Rubalcaba nos ha contado
que su nuevo juguete se va a llamar Ley de Cuidados Paliativos y Muerte Digna
"para que esa muerte, que es inevitable, se produzca dignamente; es decir, sin
sufrimiento y sin dolor". No es eutanasia, nos dicen. Pero ¿quién decide qué
vida es digna? ¿No basta el saber hacer profesional de los médicos? Todos vamos
a morir, ¿y Rubalcaba podrá legislar cuándo? Es obviamente una
trampa para el PP: si muestra con firmeza su rechazo se le acusará de estar con
la "carcundia", y si no lo hace –visto el contexto de la "moderación"- puede
perder votos.
La peculiar situación de Navarra, y
las peculiares ideas de María Kutz
Considerando la gravedad de la
crisis económica el análisis de Arriola puede funcionar en 2012
en el conjunto de España, aunque la moderación tendrá su precio y sus razones
tendrá Rubalcaba par jugar esta carta ahora. Donde desde luego
el juego se ha complicado mucho con todo esto es en Navarra para 2011.
La
consejera de Salud de UPN, María Kutz Peironcely, apoya el
proyecto de ley de "muerte digna", que le parece "estupendo". Según ella, "la
línea roja es la eutanasia y se ha dejado claro que no va a ir por ahí". ¿Una
señora que vive de la política aún cree en la palabra y la buena fe de un
ministro socialista? Sin haber leído el proyecto ya nos ha adelantado que "es
distinta a la eutanasia porque no busca la muerte sino evitar el sufrimiento,
humanizar el final de la vida y respetar la autonomía del paciente". Obviamente
abrir esa puerta, y dejar que la abra el PSOE, puede ser eutanasia en todo menos
en el nombre, y como mejor está es cerrada.
¿Por qué UPN hace este guiño
a la izquierda? Porque las últimas encuestas parecen haberle confirmado que
tiene en sus manos mucho voto tradicional de derechas, que no se ha ido al PP y
que ha quedado básicamente contento con el debate foral sobre el aborto (de
pasada se lo digo: de registro nada, objeción toda, y además sobrevenida, que
prueben su propia medicina ;) ). Consolidado eso –ya veremos…- llega la hora del
"quesito", y de hacer un guiño progre, que ya otros compañeros de partido se
ocuparán de matizar para que no haya enfados muy graves.
El que esta vez
ha acertado es el PPN. En su rechazo a la ley, y a las declaraciones de
Kutz, parece volver a un camino que parecía indeseable, que es
el de competir sin complejos por los votos de la derecha, que si no se van a ir
a UPN. Porque aquí no se cumplen las condiciones de Arriola: el
votante puede elegir. En la carrera enloquecida de todos contra todos por ser el
más progre de este pueblo no pueden ganar todos, y seguramente el PP puede ganar
más no corriendo en la misma dirección. Hace un año, en el congreso provincial
del PPN, tratamos de asegurarnos contra tentaciones progres en contra de la
vida. Ahora queda aplicar la misma idea al resto de temas polémicos, sin miedo
al quesito.
Y si se atreven, nos jugamos una cajita de El
Caserío, de las dobles, a que Miguel Sanz y
Yolanda Barcina van a tirarle de las orejas, supongo que en
privado, a la consejera Kutz. Por pasarse de frenada, y por
caer en una trampa. Que no era para ella, o sí.
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COMENTARIOS
jueves, 25 de noviembre de 2010
Corrección:
Lo que Alianza Popular impidió prohibiéndoselo a 55 de sus diputados que a título personal estaban dispuestos -y eso que con 50 eran suficientes- fue el Recurso de Inconstitucionalidad contra la segunda ley de despenalización del aborto publicada en el BOE el 12 de Julio de 1985, y cuyo plazo para recurrir finalizaba tres meses después, el 12 de Octubre de 1985. El 12 de Octubre es fiesta nacional, y el día 11 de Octubre había reunión en la sede de Génova de la junta directiva nacional de Alianza Popular, y el asunto no figuraba en el orden del día...
# Publicado por: Cervantino
martes, 23 de noviembre de 2010
Erróneo
Primero un detalle: AP era pro-aborto y prohibió expresamente a 55 de sus diputados que a título personal interpusieran recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional por la 2 ley del aborto cuyo plazo para recurrir finalizaba el 11 de Octubre de 1985. Segundo: Saludos Prior, pero discrepo de tu opinión respecto al PP, heredero de lo peor de AP, porque llegará al poder y no será capaz siquiera de descalificar los papeles, esta vez del 11-M, en otro 23 de Agosto. Así que no serán pocos los que voten al partido de Rosa Díez, o a alternativas de extrema derecha y que antes votaban al PP. Y tercero: lo más importante es recuperar la normalidad institucional pues el gobierno Zp-192 ha deteriorado todo el sistema y si no se coge el toro por los cuernos dudo mucho que salgamos de este marasmo.
# Publicado por: Cervantino
martes, 23 de noviembre de 2010
pequeño detalle
Se le pasa un pequeño detalle Sr. Tamburri... Santiago Cervera, lider del PPN, envió una nota al periódico que titulaba diciendo que todos menos el PP en Navarra estaban por la ley de muerte digna, asegurando desde la indignación que ellos, el PPN, nunca han dicho que estuvieran en contra d ela nueva ley, que tenían que estudiarla antes, vamos que todos al mismo carro, no vaya a ser que nos quedemos fuera del quesito... del Caserío, del Roncal o de Idiazabal, como prefiera...
# Publicado por: abad
martes, 23 de noviembre de 2010
Pienso que, a estas alturas de la legislatura, al PP no le interesa entrar en estas trampas ...
... que le tiende el PSOE. Es más, no debería entrar en ningún tipo de debate, sobre ellas. Si el PSOE quiere aprobar una ley de eutanasia, -que la denominará, -como no-, con un eufemismo-, que lo haga; cuenta con los suficientes apoyos parlamentarios, para hacerlo; sí, sin embargo, haría una política inteligente, dirigida a los votantes mayores, a los jubilados, de que la ley de eutanasia pondría en peligro su supervivencia, si se les ocurre pisar un hospital público, aquejados de una simple gripe, por ejemplo. Por supuesto, una vez que el PP consiga el gobierno de España, con mayoría absoluta, que no le tiemble el pulso, modificando o derogando todas aquellas leyes que provocan enfrentamientos en la sociedad. Hay que quitarse, de una puñetera vez, los complejos de encima. Si algo queda claro es que ser de derechas, es un orgullo, por ser los depositarios de la democracia en España.
# Publicado por: prior
martes, 23 de noviembre de 2010
Muy bueno
Muy buen análisis, Pascual. Y seguro que la tibieza para cazar votos va a funcionar. Pero, el Sr. Arriola debería tener en cuenta que hay un sector amplio, muy amplio de votantes tradicionalmente del PP, que ya está cansado de la política de no hacer aplicada por Rajoy, esperando a que sea la propia inoperancia de Zp quien le haga subir a los altares de Moncloa, por lo que se puede encontrar la manzana envenenada dentro de sus huestes, con una abstención alta, más de la esperada. Y no hay que ser pitoniso, Sr. Arriola, para darse cuenta. Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.Saludos,
# Publicado por: Paloma
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