 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
.jpg) |
 |
 |
 |
Mariano Rajoy parece decirnos: "Busque, compare y si encuentra algo mejor, ¡cómprelo!" ¿O no? |
 |
 |
 |
|
 |
Estas tres frases, aunque parezca lo
contrario, no significan lo mismo. Veamos una a una:
1. Que quedan dos
años para las elecciones es casi un axioma; estoy convencido al 98% de que Mister Paz no va a adelantar las
elecciones ni ordenándoselo Ohbama!,
Merkel y Jintao juntos. Ni aunque se lo pidiera "por Azaña" el espíritu de su abuelo. Antes
preferiría autoinmolarse que reconocer su fracaso en esta farsa tan bonita que
él mismo se ha pergeñado en su mente iluminada y
limitada.
2. Que quedan dos años de ZP es, por tanto, igual de probable; lo
que no lo es tanto es que Mister Paz
repita en las elecciones de 2012, ya sea por presiones de su partido, por
presiones de su señora, por presiones de la comunidad internacional o por
depresiones propias; sinceramente, creo que no repetirá, incluso me apostaría mi
pensión.
3. Lo que cada vez se me hace
más difícil de refutar es que quedan (sólo) dos años de gobierno socialista. De
verdad, no me lo creo. Y me acojono al escuchar mis propios pensamientos, porque
es terrorífico sólo el pensarlo. Después de lo que han hecho estos tipos y tipas
durante 6 años de desgobierno, más los 2 que les quedan (que van a ser aún más
aterradores), me parece increíble, imposible, inimaginable, impensable que
pudieran volver a ganar y, lo que es peor, a gobernar. Pero repito, hoy por hoy,
tengo el pleno convencimiento de que así será.
¿Y por qué soy tan pesimista
antropológico? Pues sencillamente porque soy realista. Y objetivo. Y por tanto
no me ciegan las consignas de partido, ni las falsas espectativas
bienintencionadas, ni los fuegos de artificio pop, ni las lecturas miopes de
encuestas ciscenses o de circos
electorales (¿perder 60.000 votos en las elecciones vascas fue una victoria?).
Como a muchos miles de ciudadanos de bien, no me convence la alternativa. No es
que no me la crea, es que no me convence; y si no me convence a mí, que estoy
predispuesto a ser convencido, imaginemos a quienes no sólo no están
predispuestos sino que además están radicalmente en contra. ¡Ardua tarea, vive
Dios!
Y es que los precedentes son malos
augures: Mariano Rajoy ha perdido ya
dos veces dos contra ZP. Una, la
primera, porque el PP se perdió en su propia soberbia, por un lado, y en su
necedad a la hora de gestionar el 11M por otro; lo demás sobra. En las
siguientes elecciones, porque basaron su estrategia, durante 4 años, en
comunicar el apocalipsis: "¡España se rompe!" (estatut) y "¡Traición!" (proceso
de paz); estrategia que cayó como un cojo zancadilleado en cuanto el PSOE
retrasó la sentencia sine die y la
poli empezó a enchironar etarras y batasunos como quien lo ha hecho toda
la vida.
Resultado: otros 4 años de ZP. ¡Y qué 4 años! (sólo llevamos dos y
parecen una eternidad infinita y más allá). Y yo no estoy dispuesto a que este
iluminado o su más que probable sucesor (llámese Pepiño, Rubalcaba, Solana o quien ose) sigan destrozando
España despropósito tras despropósito. ¡Me cabrea, me encocora, me desquicia, me
enerva y me descorazona el solo hecho de pensar que van a ganar éstos otra vez!
Me jode y me acojona, hablando pronto y bien.
Por eso, mi querido Mariano, mis queridos dirigentes y
dirigentas del PP, mis queridos militantes y militantas del PP, en nombre propio
y en el de millones de ciudadanos y ciudadanas que no ven otra salida a la
crisis económica, política y moral que se está comiendo España, te hago una
pregunta nada capciosa, aunque sí necesaria e implorante: ¿tienes el pleno
convencimiento de que estás haciendo todo (repito, todo) lo que está en tu mano
para ganar las próximas elecciones generales? Contesta sinceramente, por favor
(recuerda: "todo lo que esté en tu mano"). Y contesta con un SÍ o un NO, no me
vale un "sí pero no", un "es quee…", un "bueno, yo…" ni demás marianeces.
Piénsate la respuesta, pero no te tomes un año, que se nos va el tiempo (y con
el tiempo, todo lo demás).
Decía Maquiavelo, que de política sabía más
que Pepiño, "vale más hacer y
arrepentirse, que no hacer y arrepentirse". Pues eso, hagamos. Hagamos mucho,
hagamos todo. Si se hace bien, seguro que no nos arrepentimos. Así que, mientras
te piensas la primera respuesta, Mariano, aquí van otras preguntas que
debes hacerte y que también exigen respuesta rápida y contundente, porque de
ellas depende nuestro futuro y el de nuestros hijos (y no es una metáfora).
¿Soy el más indicado, de entre todos
los y las dirigentes de mi partido, para liderar un proyecto 100% ganador en
2012? ¿Soy el líder más valorado por los simpatizantes y votantes del PP? ¿Y por
los votantes que no son del PP (ésos que te hacen ganar unas elecciones)? ¿Tengo
capacidad, atractivo y poder de seducción suficientes para atraer, convencer y
conquistar a cientos de miles de nuevos votantes? ¿Tengo a los mejores
candidatos posibles, 100% ganadores, en comunidades clave como Cataluña y
Andalucía? ¿Me rodeo siempre de los más capaces, de los mejor preparados en cada
puesto, del equipo óptimo para ganar? ¿Voy a dejar la campaña electoral en las
manos más expertas, profesionales y especializadas (las mejores agencias de
Publicidad y Comunicación)… o voy a seguir confiando en los amiguetes? ¿Voy a
seguir desarrollando la misma estrategia de comunicación que ha fallado dos
veces? ¿Con qué tono voy a convencer a mis votantes potenciales, con el Barbismo de Rita o el Nadismo de Arriola? ¿No habrá un término medio y
más eficaz? (Ver análisis de la in-comunicación del PP en el Blog de Mister Paz:
"¡Es la comunicación,
estúpido!").
¿Cuáles son mis motivos/prioridades:
yo, mi partido, mi país? ¿Tengo bien definidas mis ideas, mis valores, mis
principios y así lo hago saber invariablemente, con claridad y contundencia,
para no confundir al electorado? ¿O por el contrario reculo, me desmiento o me
rectifico con frecuencia? ¿Me adelanto a los acontecimientos o voy siempre a
rebufo? ¿Transmito entusiasmo, frescura, optimismo, pasión por nuestro proyecto?
¿Soy un ganador nato o me conformo simplemente con participar? ¿Creo al 100% en
mi propio éxito? ¿O prefiero esperar, haciendo lo justito, el fracaso de ZP? ¿Sé positivamente que estoy
poniendo todo mi empeño, toda mi energía, toda mi fe, toda mi voluntad, toda mi
experiencia, toda mi inteligencia en GANAR las elecciones de 2012? ¿O creo,
honradamente, que puede haber un candidato (o candidata) mejor? Esta pregunta,
por favor, repítetela al menos una vez al día.
En definitiva, quo vadis, Mariano? ¿Adónde vas? ¿Tienes clara tu
meta? Porque, lo queramos o no, adonde tú vayas vamos todos detrás. La decisión
es tuya. La responsabilidad también. Y la culpa, si la hubiera. Quedan dos
años para 2012, y si vuelves a perder, si vuelve a ganar el PSOE por tercera vez
(¡tercera!), con ZP o sin él,
millones de españoles no te lo perdonaremos nunca. Nunca.
Decía Gandhi que la diferencia entre lo que
hacemos y lo que somos capaces de hacer alcanzaría para solucionar la mayoría de
los problemas del mundo. Imagínate los
problemas de España.