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LA COPA EN CASA |
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Valencia acoge, y ya se prepara para ello, una nueva edición de la Copa América después de un tira y afloja que puso en serio riesgo que la capital del Turia fuera sede de esta prestigiosa competición. |
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Es una realidad que se había complicado hasta casi la imposibilidad. Una pésima
noticia que de haberse confirmado hubiese supuesto un durísimo varapalo
económico para la Comunidad Valenciana. Sin embargo, el trabajo -tan exhaustivo
como discreto- político y mucha veces diplomático que han desarrollado la
Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia (en muchas ocasiones realizados en
primera persona por Francisco Camps y Rita
Barberá) ha hecho posible el sueño de que Valencia acoja una nueva
competición de la Copa América. La 33 edición de la más prestigiosa prueba
deportiva de los mares que se había "atascado" por obra y gracia de un problema
judicial entre el Defender del título y el aspirante.
Después
de muchos altibajos, que llevaron incluso a designar como sede a los Emiratos
Árabes o a aplazar sine die la celebración de la prueba, suizos y
norteamericanos se pusieron de acuerdo y devolvieron a Valencia, a la Comunidad
Valenciana, el privilegio de acoger la competición. Así, la bahía valenciana
será de nuevo testigo del espectáculo de los F1 del mar y la ciudad asume el
reto de que nada falle manteniendo por lo menos el listón tan alto como en la
pasada edición, cita en la que se superaron hasta las más optimistas
expectativas. La labor de Camps y Barberá ha
sido encomiable y determinante para que la Copa vuelva a Valencia. Con ello,
millones de ojos de todo el mundo volverán a fijarse en una Comunidad que ya
prepara a conciencia todo lo necesario para que nada falle y para que los
ingresos y el impacto publicitario vuelva a reportar importantes beneficios a la
economía.
Otra de las cuestiones trascendentales, y también que más
preocupa a las autoridades, es la de la seguridad. Ayuntamiento, Generalitat y
Gobierno central ya han mantenido diversas reuniones para "atar" absolutamente
todo lo concerniente a esta materia. Serán 1.500 efectivos los encargados de la
protección, hasta casi su blindaje, de la Comunidad Valenciana durante la
celebración de la Copa América. Tierra, mar y aire estarán sometidos al
permanente control de Guardia Civil, Policía Nacional, Local, Ejército,
Protección Civil y otros efectivos que intentarán permanecer en armoniosa
coordinación. Es de esperar que las numerosas reuniones que han mantenido
nuestros políticos sirvan para encontrar la necesaria coordinación entre fuerzas
y cuerpos de seguridad.
Por el interés general, los políticos han
aparcado sus diferencias y juntos se han puesto de acuerdo para llevar a cabo
una unidad de acción por lo menos en lo que a materia de seguridad se refiere.
Una suma positiva para los ciudadanos que espero sea duradera. Y digo espero
porque conociendo el sectarismo del que hace gala el Delegado del Gobierno en la
Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta, mucho me temo que los
enfrentamientos partidistas volverán ocuparán parte de la actualidad de los
complejos preparativos que requiere la 33 Copa América.
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