La dieta del Faisán y la huelga de hambre de ´el Gordo´
El caso Faisán va a más. Cada día nos encontramos con nuevas sorpresas que apuntan hacia arriba. Tan arriba, tan arriba que al final el tiro se va a perder en las nubes.
Al ministro Rubalcaba se le ha atragantado el (caso) faisán.
Vaya por Dios. Justo empieza la Ertzaintza de Patxi a detener etarras,
después de tropecientos años perdidos en su política inoperancia, y va "el
Gordo" Otegui y se pone a dieta. Agua, dice, que estoy en huelga de
hambre. Y en huelga de alma, aunque eso no es nuevo; y sí más creíble. Igual va
el tío y adelgaza y todo, como el otro hombre de paz, el De Juana, que
metía tripa cuando le sacaban la foto y luego saciaba sus apetitos más básicos
con la churri, que ya son ganas la tía, también. Al menos en la cárcel está más
calladito, "el Gordo", que cuando sale a la calle es full time de
declaraciones, homenajes, ruedas de prensa y manifestaciones, que, la verdad, no
sabe uno de dónde saca tiempo ni para comer. Será por eso que la huelga de
hambre no le quita la sonrisa. Es lo que tiene ser hombre de paz.
En
cambio, al ministro de Escuchas y Asuntos Oscuros, me lo dijo Pérez, se
le ha atragantado el faisán, que es mucho peor que estar en huelga de hambre;
porque la (presunta) dieta reivindicativa la acabas cuando quieres, basta con
unos pintxos y un zurito, pero el atragantamiento por faisán, ay, eso no se
acaba hasta que ha pasado el hueso o la palmas por asfixia. Políticamente
hablando, claro. Y es que esto del chivatazo a traición pinta muy mal,
Alfredo. Es que no se puede trinchar así a las Fuerzas de Seguridad, que
se dejan la vida literalmente en la lucha antiterrorista, que les cuesta un
congo pillar a los asesinos de la capucha y a los sin capucha, para que llegues
tú o tu segundo o tu quien sea y levante el zapatófono secreto para que los
palomos levanten el vuelo, "que no se joda la negociación". Involucrar a tan
altos cargos de la Policía en esta traición a la memoria de tanto policía
asesinado, es una bajeza moral de un calibre muy superior al 9 mm. parabellum.
Es más infame que las escuchas ilegales al enemigo político o que las
filtraciones interesadas o que las detenciones calculadas o que las amenazas
veladas o que las mentiras continuadas ("merecemos un gobierno que no nos
mienta"). Y, sobre todo, es mucho más tenebroso.
Sí, lo reconozco: a mí
Rubalcaba me da miedo. Estoy convencido de que tiene un lado oscuro, un
reverso tenebroso tras esa cara de abuelito bonachón con voz suave y pausada,
que parece que no va a levantar el tono ni aunque se le echen encima veinticinco
nietos asilvestrados disfrazados de sioux. Sí, sí, tras esa cara de Papá Noel se
esconde un político astuto y sin escrúpulos, un verdadero artista de la
manipulación y del maquillaje moral, que si ya era peligroso como portavoz del
GAL, sin más poder que la palabra, imagínense ahora, como Ministro de la
Policía, del CNI, del Sitel, de los espías, de las conspiraciones, de las
negociaciones y hasta de los jueces.
No de todos los jueces,
afortunadamente (¡eres grande, Marlaska!), pero sí de esos jueces
justicieros que se metieron en política y acosaron a sus enemigos y traicionaron
a sus amigos y viajaron patrocinados por la banca y filtraron secretos y
escucharon lo que no debían y desenterraron lo que no les correspondía y
perdieron narcotraficantes y se les escaparon etarras y, en fin, se fueron de
montería con ministros y policías, para charlar de sus cosillas entre tiro y
tiro.
Y eso es lo que va a ser este asunto, un tiro al pichón con todas
las de la ley (es un decir). Porque el ministro zorro va a soltar a sus mandos
como auténticos pichones, ¡a volar!, para que caigan batidos por las escopetas
mediáticas en su lugar. Un sacrificio por la causa. ¡PUM! El jefe Superior de
Policía de Bilbao. ¡PUM! El director general de la Policía. ¡PUM! El secretario
de Estado de Seguridad. ¿PUM?... No, él no, el zorro es muy zorro para caer como
un pichón.
No sé a ustedes, pero a mí, cuando se juntan en la misma mesa
el gordo, el zorro y el justiciero, me entra una especie de congoja que no
duermo. Y me siento también como un pichón, o como un faisán, tanto da,
esperando escuchar el ¡PUM! que me lleve a la cazuela. La dieta del faisán, ya
saben.
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COMENTARIOS
domingo, 31 de enero de 2010
Uno de Donosti
Gracias por recordarnos que Otegui fue un miembro activo de ETA antes de ser un hombre de paz, y que El Gordo era su alias de gudari. Muchos se creen que siempre ha sido un político que condena más o menos a ETA y tal, pero no: Otegui ha sido es y siempre será parte de ETA, un terrorista como los demás. Aquí lo sabemos bien.
# Publicado por: Aitor Z.
sábado, 30 de enero de 2010
A la cazuela Iremos todos....
Tienes razón, somos muchos los que tenemos miedo... porque vemos claro el abuso de poder... la prepotencia... la irresponsabilidad.... la chuleria de gente sin preparación... sin moral, sin principios, vengativos... que odian, que se creen con derecho a matar y decidir sobre la vida de nuestros hijos y nietos., Y me da mas miedo porque no hay ningún politico que se les enfrente con claridad...A la cazuela iremos todos los no progres pues ya estamos en la dictadura comunista y asesina llevada con todo descaro.Por eso me gusta como hablas... ojalá y los del PP hablaran tan alto y claro como tú y pusieran más la carne en el asador... Felicidades
# Publicado por: Carmen
sábado, 30 de enero de 2010
Ojalá
Ojalá se cumpla lo del tiro al pichón y vayan cayendo todos todos los que han intervenido en ésta desvergüenza, incluyendo, por supuesto, al más gordo de los pichones: el mentiroso Sr. Pérez Rubalcaba. Dormiremos todos mucho más tranquilos. Y mi mayor respeto para las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, también, últimamente, para las de la Policía Autónoma Vasca.
# Publicado por: Luis María
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