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PORTADA DE MEDIO MUNDO |
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La supermodelo Kate Moss perdió numerosos contratos publicitarios después de ser pillada "in fraganti" cuando esnifaba cocaína durante una noche de juerga. |
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Aparte
del escándalo que disparó las tiradas de la prensa sensacionalista en el Reino
Unido, no se recuerda ninguna actuación del Gobierno inglés en el caso de la
supermodelo Kate Moss, pillada in fraganti cuando
esnifaba cocaína durante una noche de juerga. También se ha sido indulgente con
la amplia galería de estrellas del rock cuyas trayectorias son una apología
continua del consumo de drogas. Y por mencionar un caso reciente en España, TVE
no ha emitido ninguna disculpa pública por la emisión del programa De
Calle en el que la actriz y presentadora, Cayetana Guillén
Cuervo, apareció fumando cannabis y exaltando las virtudes de estas
drogas, tal y como figura en la queja presentada por la entonces ministra de
Sanidad, Elena Salgado.
Este
tipo de escenas y comportamientos es lo que quiere erradicar la Junta
Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE). En su último informe
anual, donde España sigue encabezando el consumo de cocaína y cannabis en
Europa, este organismo dependiente de la ONU insta a los Gobiernos "a que
presten la debida atención a los casos de abuso de drogas por parte de figuras
públicas famosas".
El
hecho de que en algunos países como España el consumo de drogas no esté
penalizado pero sí su tráfico o posesión dificulta esta cultura patrocinada por
la ONU. El JIFE subraya la incidencia negativa que tienen los personajes
famosos, "que aprueban los estilos de vida relacionados con las drogas", en los
jóvenes y en las políticas de disuasión del consumo de drogas. Este organismo
recuerda que la juventud "suele ser la más vulnerable al culto de la fama y al
glamour que la rodea".
Además
la ONU recuerda que cuando una persona famosa consume drogas "está infringiendo
la ley". La "indulgencia" con la que los gobiernos tratan estas situaciones
"suscita dudas sobre la imparcialidad del sistema de justicia y podría socavar
iniciativas sociales más amplias encaminadas a reducir la demanda de
drogas".
No es
el único reproche a la acción de los Estados en el terreno de las drogas. Las
diferencias en la aplicación de sanciones por los mismos delitos o centrarse en
exceso en los delincuentes menores y consumidores de drogas en lugar de
"descubrir, neutralizar y castigar a los que controlan u organizan actividades
de narcotráfico a gran escala" es otro de los errores detectados por este
organismo.
En primera
fila
Las
cifras de consumo de drogas siguen dejando a España muy mal parada. Junto con
Italia es el país con la mayor prevalencia de consumo de cannabis de Europa
Occidental y el principal mercado de cocaína gracias, entre otras cosas, a que
es la puerta de entrada a Europa de estas sustancias.
La disminución de
la producción en Marruecos puede ser la causa de que los decomisos de cannabis
hayan bajado en Europa y también en España, según apunta la JIFE. Por el
contrario las incautaciones de cocaína aumentaron durante el año pasado en los
principales países europeos y las de heroína lo hicieron en España y
Alemania.