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Y NO SE CALLÓ |
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Pese a la "sugerencia" del Rey, Hugo Chávez ha seguido provocando con sus declaraciones incluso injuriosas. |
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El PSOE y el PP han encontrado en el rifirrafe entre Hugo
Chávez y el Rey un nuevo motivo de disputa. Los populares no están
dispuestos a dar el asunto por zanjado. De hecho, su secretario general,
Ángel Acebes, pidió este lunes al Gobierno que llame a
consultas al embajador español en Venezuela, Dámaso de Lario,
ante la última salida de tono del presidente venezolano: acusar a
Don Juan Carlos de estar
al tanto del golpe de Estado que intentó derrocar a Chávez
en abril de 2002.
Sería, según Acebes, la forma de
mostrar una "enérgica protesta" a esos "insultos". Además, el
PP urgió al ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel
Moratinos, a comparecer ante el Pleno del Congreso para informar de la
organización de la Cumbre Iberoamericana que, según dijo, "se convirtió en un
circo antiespañol".
Sin embargo, los socialistas han dejado claro que no
están por la labor ni de lo uno ni de lo otro. Lo hizo su portavoz en
el Congreso, Diego López Garrido, que llegó a calificar de
"disparatada" la petición de los populares. En su opinión, este tipo de
actitudes demuestran que en el PP no hay "el más mínimo atisbo de
responsabilidad", por lo que sugirió a sus dirigentes que colaboren con el
Gobierno socialista para rebajar la tensión entre España y Venezuela, cuyas
relaciones deben ser "buenas". Aun así, Moratinos tendrá
oportunidad de explicarse el martes en la Comisión Iberoamericana del
Senado.
El Gobierno pasa página
Fuentes
diplomáticas dieron por buena la versión de López Garrido
al asegurar que el Gobierno "no contempla en absoluto" llamar a consultas
Dámaso de Lario. Ni tampoco una medida similar en el caso de
Nicaragua, cuyo presidente, Daniel Ortega, lanzó duras
acusaciones contra Unión Fenosa y España en general. Aunque al
menos Ortega presentó sus disculpas a la delegación
española antes de abandonar Santiago de Chile, algo que Hugo Chávez
no tiene la más mínima intención de hacer.
Por su
parte, el Gobierno ha dado sobradas muestras de que quiere dar portazo
al asunto sin tomar medida alguna. De hecho, la secretaria de Estado para
Iberoamérica, Trinidad Jiménez, intentó quitar hierro al asunto
este lunes. "El incidente ha quedado en eso, en un incidente, en un
encontronazo", señaló, al tiempo que recordó que "no es la primera vez que
ocurre en el seno de las cumbres entre dos mandatarios". "Ahora -añadió- lo que
tiene que hacer un Gobierno responsable es, por supuesto, defender el honor y la
dignidad de su país y tratar de minimizar los riesgos teniendo en cuenta que hay
unas relaciones muy intensas con Venezuela". Y no conviene enemistarse.
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