Las elecciones municipales dejan tras de sí un rastro nada halagüeño para el
actual Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Las últimas
decisiones adoptadas por el Ejecutivo, algunas tan polémicas como la negociación
con ETA o la irrupción de ANV en las instituciones democráticas, podrían pasarle
seria factura al presidente en los comicios generales.
Elsemanaldigital.com ha extrapolado los resultados que arrojaron
las urnas el 27-M a unas hipotéticas elecciones generales. El resultado no
podría ser más esclarecedor: el PSOE llegaría a perder hasta
18 escaños y se quedaría en 147, uno menos de los que obtendría el PP. De
forma que Mariano Rajoy se proclamaría vencedor, ante
la pérdida de confianza de la sociedad española respecto al Gobierno
de Zapatero. Pero necesitaría apoyos de otros grupos
para ser investido presidente, que bien podrían ser sus apoyos tradicionales,
como CiU o Coalición Canaria.
Se trata meramente de una estimación,
puesto que hay muchos partidos municipales que no concurren a unas elecciones
generales y cuyos votantes optan por alguno de los grandes partidos. Si bien es
cierto que no hay mejor sondeo electoral que unas elecciones, y en éstas los
españoles han hablado claro: el PP obtuvo casi 156.000 votos más que el PSOE,
por mucho que José Blanco se encargara de recordar que los
socialistas habían obtenido 679 concejales más que los populares.
Un barómetro poco acertado
Esta lectura contrasta
con el último barómetro del CIS, publicado este miércoles. Los
datos que aporta, obtenidos durante la última semana de abril, poco o nada
tienen que ver con el veredicto que los electores expresaron en las urnas el
domingo. Según el CIS, si las elecciones generales se celebrasen hoy mismo, el
PSOE obtendría el apoyo del 39,6% de los votantes, tres puntos por encima del
PP.
Dejando a un lado la encuenta del CIS, la otra gran lectura de la
extrapolación de los resultados del 27-M a las generales sería la irrupción en
el Congreso de Acción Nacionalista Vasca (ANV), que obtendría un diputado por
Guipúzcoa, donde fue la cuarta fuerza más votada. Las "187.000 bofetadas" que se llevó el domingo el PSOE en forma
de votos para ANV -así las calificó el batasuno Pernando
Barrena- hacen pensar en un más que probable "asalto" de la
izquierda abertzale a la Cámara Baja.
Izquierda Unida escala posiciones
Aunque el PP se
pondría por encima del PSOE, también perdería un escaño respecto a la
composición actual. Por contra, el partido protagonista de la mayor escalada
sería Izquierda Unida, que pasaría de cinco a 13 diputados. Remontaría el vuelo
también CiU, que subiría seis y se pondría en 16; ERC perdería dos y se
quedaría con seis; el PNV añadiría uno a su lista actual de
siete; Coalición Canaria ganaría uno y se quedaría con cuatro; el BNG
doblaría su presencia en la Cámara y obtendría cuatro; Nafarroa Bai
mantendría el escaño que consiguió en 2004; Chunta Aragonesista (CHA) y
Eusko Alkartasuna se quedarían sin representación; mientras que ANV, el
Partido Aragonesista y Nueva Canarias entrarían por primera vez en las
Cortes.
Cambios en las
comunidades
Por comunidades, el descalabro del PSOE el domingo en
Madrid podría restarle tres diputados madrileños: dos caerían en manos del PP y
el otro sería para IU. Por la Comunidad Valenciana, donde los socialistas
han cosechado su otro gran fracaso, PSOE e UI perderían un escaño cada uno en
favor de los populares. En Andalucía, IU daría un vuelco espectacular al pasar
de cero a cinco escaños, aunque cabe tener en cuenta que Izquierda Unida es un
partido de peso en varios ayuntamientos andaluces pero cuyos votantes no dan su
confianza a Gaspar Llamazares en las generales.
En
Aragón, el PSOE y el PP mantendría sus siete y cinco parlamentarios,
respectivamente; mientras que CHA "cedería" el suyo al Partido Aragonesista
(PAR). El mapa extremeño se queda igual: cinco y cinco para populares y
socialistas. En Galicia, el PP conservaría sus 12 diputados, mientras que el
PSOE perdería dos con destino al BNG. Sin cambios en Castilla y León, donde los
socialistas seguirían con 14 escaños y los populares con 19. Y tampoco
habría movimientos en La Rioja (dos para el PP y dos para el PSOE), Cantabria
(tres para el PP y dos para el PSOE) y Murcia (seis para el PP y tres para los
socialistas).
EA deja paso a
ANV
En el País Vasco la entrada de ANV deja a EA sin
representación, el PSOE perdería uno y mantendría seis, el PP conservaría sus
cuatro diputados y el PNV caería de ocho a siete. En Baleares se produciría un
traspaso de un parlamentario del PSOE al PP, y se quedarían con cuatro y cinco,
respectivamente. En las Islas Canarias, los populares se dejarían en el camino
dos de sus seis escaños actuales, el PSOE se aseguraría los seis que ya posee e
IU pasaría de tres a cuatro.
En Castilla La Mancha, dos de los diez
parlamentarios con los que cuenta ahora mismo el PP irían a manos socialistas,
que se pondría así con 11. En Cataluña, el PSOE experimentaría una sangría de
cuatro diputados y tendría que conformarse con 17, mientras que el PP perdería
dos y se quedaría con cuatro, CiU subiría seis y obtendría en 16, y ERC se
dejaría dos de los que tiene actualmente.
En Asturias, los
socialistas mantienen sus cuatros escaños, mientras uno de los cuatro del PP va
a parar a IU. En Navarra, los socialistas salvarían sólo a uno
de sus dos diputados actuales, de lo que saldría beneficiado el PP,
que pasaría de dos a tres. Nafarroa Bai conservaría el que tiene. Por último,
Ceuta y Melilla mantienen cada una un parlamentario popular.
IR
ARRIBA |