Nunca se había visto una manifestación semejante en Navarra. La más parecida se
produjo tras el asesinato del concejal de UPN en Leiza, José Javier
Múgica. En aquella ocasión se reunió a 50.000 personas. Sin embargo, el
hartazgo de los navarros, junto con miles de españoles solidarios, les ha
lanzado a la calle este sábado y han reunido a más del doble. La actitud del
Gobierno Zapatero ante las exigencias de Batasuna y ETA ha colmado la paciencia
de los manifestantes. Quieren que el presidente diga con claridad que no se va
negociar nada con los terroristas y abandone su dialéctica
ambigua. La organización de la manifestación se ha visto
positivamente desbordada en todo momento, ya que no se esperaba una cifra tan
abultada de asistentes. Así y todo, el comportamiento cívico de todos ellos ha
permitido que la marcha se convirtiera en una fiesta en defensa de la identidad
de Navarra. Los centenares de banderas con el escudo de Navarra que había
previsto el Gobierno se han visto reforzadas por las miles de pancartas y
banderas españolas que han portado los manifestantes. Acompañando a los
concentrados, los vecinos han decorado sus balcones también con banderas.
Desde la mayor parte de los pueblos de Navarra han partido autobuses
para apoyar la marcha. Se han visto también banderas de las comunidades de
Madrid, Cataluña, País Vasco, Cantabria, Aragón y Andalucía. Los gritos a favor
de una Navarra foral y española han acompañado a la pancarta principal durante
todo el recorrido, el momento más emitivo de la marcha se produjo cuando el
propio presidente Miguel Sanz terminaba su discurso con el
grito de "Viva Navarra libre. Viva Navarra foral y española". A continuación, el
Gobierno en pleno ha cantado desde la tribuna el himno de Navarra. Entre el
público, el mismísimo líder del PP, Mariano Rajoy, se ha
animado a entonar el himno de la Comunidad foral.
Batasuna se hizo notar Los proetarras
quisieron hacerse con parte del protagonismo y lo lograron. El único
momento en el que tuvo que intervenir la Policía fue tras la
manifestación. Algunos grupos que provenían de la concentración de LAB
se acercaron a la Plaza del Castillo, coincidiendo con los
manifestantes por Navarra que ya se marchaban a sus casas. No se produjeron
incidentes violentos, pero durante unos minutos se vivieron escenas de
verdadera tensión.
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