El encuentro en la localidad gallega debía servir para dar el disparo de salida
de la nueva temporada política para los populares. Y para dar ejemplo, ha sido
el propio Mariano Rajoy quien se ha empleado a fondo para
destacar la pésima gestión del Gobierno en torno a asuntos como los incendios de
Galicia o la oleada inmigratoria. Pero si por algo ha destacado el dirigente del
Partido Popular (PP), ha sido por la cuestión del Líbano.
Después de
haber apoyado al Gobierno en el envío de un contingente español para formar
parte de una misión de la ONU en Líbano, a Rajoy no le caído
nada bien la filtración realizada por Defensa sobre el número de efectivos y
composición de la fuerza. El secretismo gubernamental en esta cuestión al
partido de la oposición –que además no ha puesto pegas al despliegue– tiene muy
escocido al presidente popular, que ya ha tenido que soportar en días pasados el
hecho de que Exteriores haya informado antes a otros grupos y países que a los
populares.
Así, tras conocerse que en la primera fase de la operación
España enviará a la Infantería de Marina –y, previsiblemente, en una segunda,
será la Legión– Rajoy ha pedido que "no se produzca un nuevo
ejemplo de ocultismo" y que el Ejecutivo especifique que estas tropas se
encontrarán en "una situación de riesgo y peligro sin precedentes".
Rajoy señaló que este Gobierno, "quintaesencia del
pacifismo", ha roto todos los varemos en cuanto a despliegues militares
españoles en el extranjero, pese a haber iniciado su gestión con la retirada de
Irak: "Nunca en la historia de España hubo tantos soldados en el exterior como
ahora", recordando la presencia de contingentes en Bosnia, Kosovo, Afganistán,
Congo y Báltico.
Por eso ha reclamado del Gobierno que explique "cuántos
soldados va a enviar, cuál es la duración de la misión, cómo va a financiarla y
cuáles son las reglas de juego de nuestros militares".
No obstante, y
pese a ser el asunto destacado del día, el dirigente del PP no se ha quedado
ahí. Tras repasar la inacción y los intentos de cargar las culpas sobre terceros
en asuntos como los incendios de Galicia, las conversaciones con ETA-Batasuna y
la oleada de inmigrantes ilegales, Rajoy no ha tenido problema
en tildar al Gobierno de "un conjunto de personas sin dirección, sin ideas y
desbordado por los acontecimientos".
IR
ARRIBA |