El presidente del Grupo PRISA, Jesús de Polanco, está que se sale. Es un
mérito que nadie puede negarle. Si fuera un empresario acostumbrado a competir
en un mercado abierto, sería incluso digno de admiración: él solito es capaz de
hacer morder el polvo a cualquier Gobierno, con todo el indiscutible poder que
en democracias tan justitas como la nuestra tiene un Ejecutivo.
Ahora los
planes de Polanco pasan por lanzarse a la conquista de Galicia con una
edición propia del diario El País. Félix Monteira ha dejado la
subdirección del periódico para encargarse de la futura delegación. Se cumple
así un sueño del secretario de Organización del PSOE, el gallego José
Blanco, uno de los impulsores políticos del proyecto, según cuentan a
Elsemanaldigital.com fuentes de Ferraz.
Prisa no es un grupo
editorial al uso en el mundo occidental. Muy al contrario, es un formidable
grupo de Poder, en estrecha alianza con el socialismo, al punto de que, en esa
estrechísima simbiosis, no se sabe dónde acaba Prisa y empieza el PSOE, y
viceversa. Por eso, Blanco ve en la operación una oportunidad de oro de
proteger los intereses de la Xunta gobernada por Emilio Pérez Touriño, de
perpetuarla en el poder, gestionando el poderoso y temible instrumento prisaico
contra el Partido Popular de Alberto Núñez Feijoo.
El Grupo Prisa
avanza pues incontenible en el que fue el feudo de Manuel Fraga. Y lo
hace de la mano de uno de sus pesos pesados. Monteira, de 56 años, es
miembro del grupo fundacional de El País desde 1976, donde ha
desarrollado su carrera profesional. En 1999 fue nombrado director del periódico
económico Cinco Días, donde permaneció hasta enero de 2003. A su vuelta a
Miguel Yuste ha ejercido como subdirector.
Su amplia experiencia
periodística será el aval para poner en marcha la delegación en Galicia. Y
seguro que sí, seguro que a Félix Monteira irá bonito. Incluso muy
bonito.
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