 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
La Policía mantiene un férreo control del Congreso de cara a la ocupación del 25-S. |
 |
 |
 |
 |
 |
ARTÍCULOS RELACIONADOS |
 |
 |
 |
 |
 |
|
|
 |
La llamada del movimiento indignado desde hace días a ocupar el Congreso el 25-S
está empezando a tensar los ánimos entre la clase política e incluso en el mismo
seno del movimiento del 15-M.
Los partidos no terminan de ponerse de
acuerdo en la actitud que han de adoptar al respecto, mientras la Policía
investiga cómo frenar cualquier salida de tiesto y la Cámara Baja aparece
acorazada últimamente.
Desde el PSOE, este jueves el portavoz
socialista de Sanidad en el Congreso, José Martínez Olmos, que
fue secretario de Estado en la etapa de Gobierno de Zapatero,
sostiene que la acampada ante el Congreso convocada en internet para el próximo
25 de septiembre es "la antesala de un golpe de Estado". La convocatoria de
"Ocupa el Congreso" se está impulsando a través de internet y está relacionada
con colectivos próximos al movimiento 15-M.
Pretende congregar a
manifestantes con idea de acampar en los alrededores de la Cámara y su objetivo
es obligar al Gobierno a dimitir y disolver las Cortes. Para Martínez
Olmos, "la iniciativa de tomar el Congreso el 25 de septiembre, tal
como está formulada es claramente la antesala de un golpe de Estado", según ha
escrito desde su cuenta personal en la red social
Twitter.
"Acampar dentro del Congreso como hizo
Tejero (el 23F de 1981) o fuera, como ahora se pretende para el
25S, tiene idéntica finalidad: secuestrar la soberanía", sostiene. El
PSOE, a través de su secretario de Organización, Óscar
López, ha mostrado oficialmente su rechazo a la convocatoria del 25 de
septiembre, día de sesión plenaria en el Congreso, pues entiende que "no se
puede paralizar ni se puede poner en tela de juicio el sistema democrático y el
funcionamiento de la soberanía nacional".
Por el contrario,
ERC anima a los convocantes a defender el derecho de
autodeterminación, si realmente demandan un sistema político nuevo. Así se
manifestó el diputado republicano Joan Tardá también en
Twitter: "Si los convocantes del 25-S anhelan un sistema
nuevo, ajeno a corrupciones y tiranías, ¿por qué no defienden el derecho de las
naciones?". Tardà se preguntó si a los convocantes les
puede la "españolidad" por encima de la reclamación de un sistema
nuevo.
Pero no sólo hay disensiones entre partidos, dentro del movimiento
indignado también hay diferencias de opinión. Por un lado, una de las dos
Democracia Real Ya! (la .org) ha hecho un comunicado desvinculándose del asalto
por la "escasa organización" e indefinición del objetivo del mismo. Por otro, la
"verdadera" DRY (la .es) recuerda que DRY.org intenta "usurparles" el
nombre y aclara que el comunicado nada tiene que ver con ellos. Mientras, el 15M
también busca consensuar si sumarse o no al movimiento.
¿Acampada o golpe de Estado?
La asociación
Democracia Real Ya!, escisión de la Plataforma que creó polémica en el mes de
abril, ha informado en el comunicado que aunque considera que el Gobierno no es
"legítimo" por no haber "cumplido los compromisos con los que se presentó a las
elecciones", cree que "forzar su dimisión, sin haber definido previamente un
proyecto que acompañe a un futuro constituyente, no tiene sentido".
La
Plataforma original ha utilizado la red social Twitter para
aclarar que el comunicado no tiene nada que ver con ellos ante las quejas de
algunos usuarios por la supuesta desvinculación de la acción.
En el 15-M
aún no se ha decidido si sumarse o no a la convocatoria por lo que se están
desarrollando votaciones a nivel estatal para intentar buscar
consenso.
No obstante, a nivel local, muchos de los colectivos de
indignados surgidos en los distintos pueblos y ciudades españoles a raíz del las
acampadas del 15 de mayo de hace un año ya han mostrado su apoyo a la
convocatoria, como es el caso de Democracia Real Ya Mallorca (DRYM), quienes
estarían pensando llevar a cabo acciones paralelas en la Delegación del
Gobierno, el Parlamento Balear o incluso a nivel local, en los
ayuntamientos.
Hasta el momento, la acción Ocupa el Congreso, entre cuyos
objetivos están la "dimisión del Gobierno en pleno", "la disolución de las
Cortes y de la Jefatura del Estado" y "la apertura de un proceso constituyente
transparente y democrático para redactar una nueva Constitución", ya cuenta con
el apoyo de más de 36.000 personas en Facebook y otras 22.000 que, aunque no se
han posicionado, no han descartado su asistencia.
Aunque se desconoce qué
colectivos están detrás de la convocatoria, ya se ha constituido la Plataforma
¡En pie! con el cometido de coordinar los preparativos del evento.
IR
ARRIBA |