De este mito de las cuatro ruedas que se forjó en una época en la que el coche era un objeto aspiracional por el que suspiraba toda la juventud se han fabricado más de 5,3 millones de unidades, 700.000 de ellas en la factoría que la casa gala tiene en Valladolid, y en 1972 se convirtió en el coche del año en España gracias a la innovación que acarreaba.
Elegante y moderno, la mejor época de este utilitario que vino a sustituir al
Renault 12 llegó en la década de los 80 con la versión
R5 Alpine, todo un icono del momento con sus 90CV y su reconocible frontal con los antiniebla integrados. Las versiones TL o TX supusieron el grueso de las ventas, pero con la sublime versión
Turbo, un modelo que llegó a los 160CV de potencia y era inconfundible con su motor central y ese color azul mate, este coche levantaba pasiones.
Los logros deportivos del Renault 5 fueron incontables desde que en 1978, con Jean Ragnotti al volante, el pequeño Alpine viviera su primera hazaña en el rallye de Monte Carlo. Obviamente, a partir de su llegada la versión Turbo cobró todo el protagonismo, pero lo que con más cariño recordarán todos los aficionados son las carreras de promoción de las versiones copa con las que tantos pilotos se iniciaron en el mundo del automovilismo. ¡Felicidades “supercar”!